
El PP y el feminismo: Tensiones internas y negociaciones con Vox
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El Partido Popular (PP) se encuentra en una situación delicada debido a las tensiones internas sobre el feminismo y las complejas negociaciones con Vox para formar gobierno en algunas regiones. La presidenta extremeña en funciones, María Guardiola, se ha convertido en el centro de la controversia, generando críticas tanto internas como externas.
La presión sobre María Guardiola
Desde la dirección nacional del PP, liderada por Alberto Núñez Feijóo, se ha instado a María Guardiola a centrarse en el trabajo y evitar declaraciones polémicas. Este llamado a la discreción se produce en un contexto de intensas negociaciones con Vox, partido que ha puesto a Guardiola en el punto de mira.
La situación en Extremadura es particularmente complicada. A pesar de la victoria del PP en las elecciones, no lograron la mayoría absoluta, lo que les obliga a depender de Vox para gobernar. Sin embargo, Vox ha endurecido su postura, utilizando el feminismo como arma arrojadiza contra Guardiola.
El feminismo como campo de batalla ideológico
En el pasado, María Guardiola se había mostrado crítica con Vox, especialmente en lo que respecta a la violencia de género. En 2023, declaró que no permitiría que entraran en el gobierno aquellos que negaban la violencia machista. Sin embargo, tras un viaje a Madrid, cambió de opinión y firmó un acuerdo con la extrema derecha.
Más recientemente, Guardiola acusó a Santiago Abascal, líder de Vox, de “machista”. En respuesta, Abascal comenzó a referirse a ella como “María Montero”, en alusión a la ex ministra de Igualdad, Irene Montero. Esta escalada verbal ha tensado aún más las negociaciones.
Declaraciones controvertidas y rectificaciones
En un intento de acercamiento a Vox, María Guardiola afirmó en una entrevista que “el feminismo que defiendo es el feminismo que defiende Vox”. Esta declaración generó una gran controversia y fue posteriormente matizada. Según Guardiola, su feminismo no es el de Irene Montero, sino uno que comparte con Vox.
Estas palabras provocaron reacciones tanto dentro del PP como de otros dirigentes territoriales. Carmen Fúnez, dirigente del PP, evitó pronunciarse sobre las diferencias entre el feminismo de su partido y el de Vox, abogando por un feminismo sin etiquetas que garantice la igualdad de oportunidades y derechos para las mujeres.
Diferencias territoriales y reacciones internas
El presidente gallego, Alfonso Rueda, marcó distancias con Guardiola, asegurando que el PP gallego tiene “bastantes diferencias con los planteamientos de Vox” en temas relacionados con el feminismo. Esta postura refleja las tensiones internas dentro del PP y las diferentes sensibilidades en función de la región.
Por su parte, Vox se mostró satisfecho con las palabras de Guardiola y con la decisión del PP de apoyar su propuesta de ley para prohibir el burka y el niqab en España. El portavoz de Vox, José Antonio Fúster, ironizó sobre los vaivenes de la presidenta extremeña, afirmando que “parece que hay tantas guardiolas como partidos populares”.
En definitiva, el PP se enfrenta a un complejo equilibrio entre las exigencias de Vox y las tensiones internas sobre el feminismo. La situación en Extremadura es un claro ejemplo de las dificultades que encuentra el partido para mantener la cohesión y formar gobierno en un contexto político cada vez más polarizado.












