Nuevas Evidencias Sugieren que los Dinosaurios Surgieron en el Ecuador y no en Regiones Templadas

Nuevas Evidencias Sugieren que los Dinosaurios Surgieron en el Ecuador y no en Regiones Templadas
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Nuevas Evidencias Sugieren que los Dinosaurios Surgieron en el Ecuador y no en Regiones Templadas

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Las teorías sobre el origen de los dinosaurios están siendo reescritas gracias a nuevas evidencias científicas.

Un reciente estudio paleogeográfico propone que los dinosaurios no se originaron en las zonas templadas del sur, como se creía, sino en las regiones ecuatoriales de Gondwana, un supercontinente que existió hace 230 millones de años. Gondwana comprendía lo que hoy son Sudamérica, África, India, Australia y la Antártida.

Este cambio de perspectiva sitúa el origen de los dinosaurios en los entornos más hostiles del planeta, donde el calor extremo, la aridez y la escasez de recursos influyeron en su evolución temprana.

Los primeros fósiles de dinosaurios, como los de *Eoraptor* y *Herrerasaurus*, fueron descubiertos en Argentina y Zimbabue, y datan de hace aproximadamente 230 millones de años. Sin embargo, su diversidad y nivel de desarrollo indican que los dinosaurios ya habían evolucionado durante un tiempo considerable antes de dejar un registro fósil.

Los modelos climáticos y biogeográficos más recientes, elaborados con herramientas de computación evolutiva avanzada, sugieren un escenario diferente: los primeros dinosaurios prosperaron cerca del ecuador, en áreas que actualmente corresponden al Amazonas, el Congo y el Sahara, regiones que entonces eran desiertos y sabanas secas.

Esta hipótesis representa una revolución en la paleontología. Si los dinosaurios surgieron en condiciones tan extremas, su éxito evolutivo no se debió únicamente al azar, sino a una notable capacidad de adaptación fisiológica.

En esos ecosistemas, donde las temperaturas diurnas podían superar los 40 grados Celsius y las lluvias eran escasas, la vida se limitaba a especies pequeñas, ágiles y oportunistas.

Los primeros dinosaurios, del tamaño de un perro, destacaron por su movilidad y resistencia, alimentándose de insectos, pequeños vertebrados y vegetación dispersa.

La Falta de Fósiles en el Ecuador: Un Enigma Persistente

Uno de los mayores misterios de esta teoría es la ausencia de fósiles en las regiones ecuatoriales. Las razones son variadas. Muchas de las áreas potencialmente clave son de difícil acceso: la selva amazónica, con su densa vegetación y suelos profundos, y el desierto del Sahara, donde las tormentas de arena y la inestabilidad política dificultan las excavaciones.

Además, las capas del Triásico, el período en que aparecieron los primeros dinosaurios, suelen estar cubiertas por sedimentos más recientes, lo que dificulta el acceso a los estratos que podrían contener restos fósiles. Los ambientes áridos tampoco favorecen la fosilización, ya que la rápida descomposición de los cuerpos y la escasa sedimentación impiden su preservación a largo plazo.

A pesar de estas limitaciones, los científicos han encontrado una forma alternativa de rastrear el origen de los dinosaurios.

Los modelos evolutivos incorporan información sobre parientes cercanos de estos animales, como los pseudosúquidos (ancestros de los cocodrilos) y los pterosaurios, los primeros vertebrados voladores.

Al comparar sus distribuciones y adaptaciones ecológicas, los investigadores han identificado las zonas ecuatoriales de Gondwana como el entorno más probable para el surgimiento de los dinosaurios.

Según estos análisis, los pequeños reptiles bípedos del Triásico temprano coexistieron con especies más grandes y competitivas, lo que impulsó innovaciones anatómicas como la postura erguida y la locomoción rápida.

Implicaciones Evolutivas y Futuras Investigaciones

Este nuevo enfoque desafía la idea tradicional de que los dinosaurios se originaron en climas templados y redefine su legado evolutivo. Su éxito posterior, cuando dominaron los continentes durante el Jurásico y el Cretácico, podría explicarse por la resistencia adquirida en sus primeros millones de años de vida en condiciones adversas.

Esta capacidad de adaptación habría sido crucial cuando las erupciones volcánicas, los cambios climáticos y las extinciones masivas alteraron los ecosistemas del planeta, eliminando competidores y permitiendo que los dinosaurios se expandieran.

La hipótesis también plantea interrogantes sobre el origen de ciertos linajes, como los ornitisquios, grupo al que pertenecen herbívoros como el *Triceratops* y el *Stegosaurus*. Su ausencia en los registros más antiguos podría explicarse si descienden de reptiles precursores conocidos como silesaurios, una rama poco documentada que conecta a los dinosaurios con otros arcosaurios.

Aunque la teoría del origen ecuatorial de los dinosaurios aún necesita pruebas fósiles concretas, sus implicaciones son significativas. Obliga a los científicos a reconsiderar el papel de los ambientes extremos en la evolución y a dirigir nuevas exploraciones hacia regiones subestimadas del planeta.

Zonas como el Amazonas y el Sahara podrían contener las claves perdidas de los primeros capítulos de la vida en la Tierra.

El desafío ahora es combinar la tecnología moderna con la exploración tradicional para desenterrar los secretos del nacimiento de los dinosaurios.

Si las próximas expediciones encuentran pruebas fósiles en estas regiones, podríamos presenciar una de las mayores revelaciones de la paleontología moderna: que el reinado de los dinosaurios comenzó no en un paraíso verde y templado, sino en el infierno abrasador del antiguo Gondwana.