
Celebrando el Año Nuevo Chino en Vigo: Una Embajadora Cultural Comparte sus Tradiciones
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
En el corazón de Vigo, en medio del bullicio de la calle Urzáiz, Olivia, una profesora originaria de China, celebra con fervor la Fiesta de la Primavera, el evento más significativo de su cultura, que en 2026 estará dedicado al signo del Caballo.
Un Cambio de Vida Revelador
La historia de Olivia en Galicia comenzó hace una década, cuando llegó como estudiante Erasmus. Este cambio de vida le causó un profundo impacto cultural.
Recuerda con asombro la informalidad de los estudiantes universitarios, una imagen que contrastaba con la rigidez académica de su país. Aquella aparente falta de orden le brindó una sensación de relajación que ahora aplica en su propia academia en el centro de Vigo.
Rituales que Mantienen Vivas las Raíces
A pesar de la distancia, Olivia mantiene fuertes lazos con sus raíces a través de rituales detallados.
En su academia, la enseñanza del idioma se convierte en una experiencia sensorial. Comparte con sus alumnos *jiaozi* (empanadillas chinas), un plato que en el norte de China simboliza la riqueza para el año entrante.
También sigue la tradición de la gran limpieza, un proceso de purificación para barrer lo viejo y dar la bienvenida a la buena fortuna en un espacio renovado.
Celebración a la Distancia
La víspera del año nuevo, conocida como *chuxi*, Olivia la vive en la intimidad de su hogar en Vigo, pero con el corazón en China. Tras una cena familiar, la tecnología le permite conectar por videollamada con sus padres, cumpliendo con el rito de saludar a los mayores en el primer día del año.
No faltan los *hongbao*, los sobres rojos llenos de dinero y buenos deseos que simbolizan la transmisión de suerte y felicidad a los más jóvenes.
Desmontando Clichés y Prejuicios
Como “embajadora cultural” en Galicia, Olivia asume el reto de desmontar los clichés sobre la comunidad china. Explica que cada costumbre tiene una raíz lógica y que la distancia no debe ser una barrera para el entendimiento.
Demuestra que la fortuna (*fu*), especialmente cuando se coloca boca abajo para indicar que “ha llegado”, es un lenguaje universal.













