
Nico Williams y la Pubalgia: Tratamiento, Recuperación y Impacto en el Rendimiento
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La pubalgia, dolencia que mantiene a Nico Williams alejado de los terrenos de juego, fue analizada en detalle por el fisioterapeuta Loitzun Izaola, del centro Mugi Fisioterapia. El experto describió la pubalgia como un dolor localizado en la zona del pubis, especificando que los futbolistas suelen experimentar molestias en tres áreas principales: abdominales, ingle y la zona inferior a los testículos en el caso de los hombres.
Tratamiento Conservador: Fisioterapia y Fortalecimiento
Antes de recurrir a la cirugía, el tratamiento conservador, basado en fisioterapia y fortalecimiento, es la primera opción.
Izaola explicó que el objetivo es fortalecer los aductores, abductores (glúteo) y abdominales para reequilibrar toda la zona. El problema, según el especialista, suele originarse cuando “los aductores tienen que realizar un trabajo excesivo y se sobrecargan”, lo que provoca la lesión.
Recuperación Prolongada e Impacto en el Juego
La recuperación de la pubalgia no es un proceso rápido.
“Esto no se soluciona en dos semanas, puede llevar un mes, dos meses”, advirtió Izaola. El fisioterapeuta subrayó el impacto en el rendimiento del jugador, ya que se ve limitado en movimientos clave: “Cualquier sprint, golpeo o cambio de dirección genera dolor”, lo que reduce significativamente su capacidad en el juego.
Opciones Quirúrgicas: Tenotomía y Otros Procedimientos
Cuando la fisioterapia no es suficiente, se considera la cirugía.
Una de las intervenciones más comunes es la tenotomía, que consiste en cortar los tendones del aductor para crear uno de mayor grosor a partir de tres tendones. Izaola describió esta técnica como “bastante dura”.
También diferenció este procedimiento de la técnica que utilizaba una doctora alemana en otros jugadores del Athletic, como Óscar de Marcos, que consistía en cortar nervios.
Impacto en la Vida Diaria
El dolor de la pubalgia no solo afecta al rendimiento deportivo, sino también a la vida diaria. Aunque estar sentado generalmente no causa dolor, el simple acto de “levantarse del sofá” puede provocar un dolor agudo, demostrando cómo cualquier movimiento puede convertirse en un problema para quienes sufren esta dolencia.













