Hallazgo en Escocia revela el templo de Mitra más septentrional del Imperio Romano

Hallazgo en Escocia revela el templo de Mitra más septentrional del Imperio Romano
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

Hallazgo en Escocia revela el templo de Mitra más septentrional del Imperio Romano

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Un nuevo hallazgo en Escocia está revolucionando la comprensión de la expansión romana en Britania. Dos altares de piedra, descubiertos en el fuerte romano de Inveresk, revelan la existencia del templo dedicado a Mitra situado más al norte de todo el Imperio Romano.

Roma no se detuvo en el Muro de Adriano. A mediados del siglo II, el emperador Antonino Pío ordenó una nueva campaña militar para ocupar el sur de la actual Escocia y construir el Muro Antonino. Esta ofensiva, más allá de lo militar, fue una decisión política que llevó a los romanos a establecer guarniciones y trasladar sus costumbres y ritos a una región considerada un límite.

El National Museum of Scotland exhibirá las piezas

El National Museum of Scotland presentará estos dos altares en 2026, como parte de la exposición “Roman Scotland: Life on the Edge of Empire”. Estas piezas únicas son los únicos ejemplares de este tipo encontrados en territorio escocés.

La incorporación de estos altares a la colección nacional destaca la presencia romana al norte de Britania y proporciona evidencia de la vida religiosa en esta frontera. La datación de los altares se sitúa en la década de 140 d.C., durante la reocupación del sur de Escocia bajo Antonino Pío. Las inscripciones sugieren que fueron consagrados por un centurión legionario llamado Gayo Casio Flaviano.

Este hallazgo adelanta la presencia documentada del culto mitraico en Britania, que hasta ahora se asociaba principalmente al siglo III, demostrando que ya estaba establecido en el ejército a mediados del siglo II.

Características de los altares

Uno de los altares muestra el rostro del dios Sol con una corona radiante. Fue diseñado para recibir iluminación desde la parte posterior, creando la ilusión de que los ojos, la boca y los rayos emitían luz en la penumbra del santuario subterráneo. Además, presenta relieves de las cuatro estaciones representadas como figuras femeninas, simbolizando el paso del tiempo.

El segundo altar honra a Mitra e incluye ornamentos vinculados a Apolo, como un grifo, una lira y un electro, junto con dos cuervos. Este conjunto iconográfico refleja la devoción integrando imágenes relacionadas con la luz y la victoria del bien sobre el mal.

Los altares, encontrados fragmentados, fueron reconstruidos meticulosamente. Los conservadores detectaron restos de pigmento adheridos a la superficie, indicando que originalmente estuvieron pintados con colores vivos.

El doctor Fraser Hunter, conservador principal de Prehistoria y Arqueología Romana en National Museums Scotland, destacó que “estos impresionantes altares dan vida a las creencias de la frontera romana”. Subrayó que la calidad de la talla, los restos de pintura y los efectos de iluminación sugieren que eran monumentos costosos, y recordó que el culto ofrecía a los soldados la idea de que el bien vencía al mal y que existía una vida después de la muerte.

Revisando la historia romana en Britania

El descubrimiento confirma que el templo de Mitra de Inveresk era el más septentrional conocido en todo el Imperio, desafiando la imagen tradicional de una Roma limitada al Muro de Adriano. La presencia de estos altares en Escocia demuestra que las creencias y los rituales del ejército viajaron con las tropas incluso a enclaves lejanos. Esto obliga a revisar la idea de una frontera rígida y cerrada en el norte de Britania.

La exposición “Roman Scotland: Life on the Edge of Empire” reunirá por primera vez los materiales recuperados en Inveresk, explicando cómo funcionaba este enclave costero dentro del sistema defensivo romano. Se mostrarán los dos altares de piedra encontrados en el fuerte cercano a Edimburgo, que ahora forman parte de la colección nacional.

La exposición también abordará la idea extendida de que los romanos nunca superaron el Muro de Adriano, una percepción que la evidencia arqueológica contradice. En tres ocasiones, el Imperio avanzó más al norte, penetrando en el cinturón central de Escocia y llegando hasta el nordeste del territorio.

El Muro Antonino, construido entre el fiordo de Forth y el de Clyde, actuó durante dos décadas como nuevo límite administrativo y militar, acompañado de fuertes en las costas oriental y occidental. Inveresk fue uno de esos enclaves, convirtiéndose en un centro poblado. Las excavaciones recientes han cambiado la comprensión académica del lugar, mostrando su papel en la organización de la Escocia romana.