
Precariedad laboral en las escuelas infantiles de España: "Hay mucho abandono en la profesión
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Las trabajadoras de las escuelas infantiles en España están alzando la voz contra la precariedad laboral que enfrentan. Salarios bajos, elevados ratios de alumnos por educador y la falta de recursos son algunos de los problemas que denuncian.
Condiciones laborales insostenibles
Muchas educadoras infantiles se ven obligadas a trabajar por el salario mínimo, soportando una gran carga emocional y, en muchos casos, buscando un segundo empleo para llegar a fin de mes. Esta situación ha llevado a muchas profesionales a considerar la migración a países como Alemania, donde las condiciones laborales son más dignas.
El 18 de febrero, una plataforma que agrupa a las escuelas infantiles del Estado presentó una Proposición No de Ley para solicitar una mayor financiación pública y una reforma del marco normativo estatal del ciclo 0-3 años. La iniciativa cuenta con el apoyo de varios partidos políticos.
Más que guarderías
Las escuelas infantiles desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de los niños, ya que en los primeros años de vida se aprenden habilidades esenciales como comer, caminar, hablar y relacionarse. Estos centros no solo sirven para la conciliación familiar, sino que también son espacios donde los niños exploran, juegan y aprenden.
Las educadoras infantiles no solo cuidan de los niños, sino que también les enseñan y educan, dedicando tiempo a programar actividades y adaptarlas a las necesidades individuales de cada niño. “Nosotros queremos a esos niños porque pasamos más tiempo con ellos que sus propias familias”, afirma una educadora.
Diferencias entre comunidades autónomas
Las condiciones laborales varían significativamente entre las diferentes comunidades autónomas y entre los diferentes tipos de centros (públicos, privados y de gestión indirecta). Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid, los centros de gestión indirecta ofrecen salarios mucho más bajos que los centros públicos de gestión directa. “Queremos que se nos trate igual en toda España”, reclama una técnica superior de educación infantil.
Un sector feminizado y precarizado
El sector de la educación infantil está altamente feminizado, con un 97,4% de profesionales mujeres. Sin embargo, las condiciones laborales son precarias, lo que afecta especialmente a las mujeres. “Tengo compañeras que comparten piso, otras alquilan una habitación para poder llegar a fin de mes, y algunas no pueden ser madres”, relata una trabajadora.
Los bajos salarios obligan a muchas educadoras a pluriemplearse, buscando trabajos adicionales en animación o cuidado de niños para complementar sus ingresos. Algunas incluso se plantean abandonar la profesión debido a la falta de reconocimiento y las difíciles condiciones laborales.
Posibilidad de huelga
Ante esta situación, algunos profesionales están considerando la posibilidad de convocar una huelga indefinida, como ya se ha hecho en otras comunidades autónomas como Navarra y Mallorca, donde se lograron mejorar las condiciones laborales. En Navarra, una huelga de dos meses permitió equiparar los salarios con los de las escuelas infantiles del Gobierno navarro.
Ratios elevados
Otro problema que denuncian las trabajadoras son los elevados ratios de alumnos por educador, especialmente en las escuelas de gestión indirecta. En algunos casos, una sola profesional tiene que atender a ocho bebés de 0 años, lo que dificulta la atención individualizada y genera frustración entre las educadoras. “Quiero que se sientan escuchados y bien tratados, pero, ¿qué hago si seis niños piden mis brazos? Es una frustración saber que no puedes”, lamenta una educadora.













