Tarde, pero llegó: El Supremo limita la caza de lobos tras la muerte de 65 ejemplares

Tarde, pero llegó: El Supremo limita la caza de lobos tras la muerte de 65 ejemplares
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Tarde, pero llegó: El Supremo limita la caza de lobos tras la muerte de 65 ejemplares

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El Tribunal Supremo ha establecido criterios estrictos sobre la caza de lobos, declarando que no se puede autorizar la caza indiscriminada de estos animales con el único pretexto de evitar daños al ganado. Esta decisión llega después de que 65 lobos fueran cazados en Cantabria y Asturias durante la temporada 2025-2026 bajo una fórmula que ahora el Alto Tribunal considera improcedente.

La sentencia del Supremo se refiere a autorizaciones de 2021, lo que implica que la justicia llega tarde para muchos ejemplares. Los gobiernos de Cantabria y Asturias habían aprovechado una enmienda en la ley contra el desperdicio alimentario de 2025 para permitir la muerte de un centenar de lobos, sin considerar los criterios que ahora establece el Supremo.

Asturias planeaba eliminar el 15% de su población de lobos y Cantabria el 20%. Hasta la fecha, Cantabria ha matado a 35 de los 41 lobos “condenados” (más ocho “muertos por causas ajenas al control”), y Asturias a 28 (más otros 11 “caídos por otras circunstancias”).

Antes de la sentencia del Supremo, ambos gobiernos tenían la intención de continuar con la caza. La consejera de Desarrollo Rural de Cantabria, María Jesús Susinos, argumentaba que la población de lobos no disminuía lo suficiente para reducir los ataques al ganado. El consejero de Medio Rural y Política Agraria asturiano, Marcelino Marcos, afirmaba que su objetivo era cumplir el programa de control poblacional.

Luis Suárez, coordinador de conservación de WWF, cuestiona quién se hará responsable de estas cazas, que considera ilegales, y cómo se compensarán los daños. Lamenta que, cuando la justicia les da la razón, los ejemplares muertos son irrecuperables.

El Supremo establece que la muerte del lobo solo es posible como último recurso, cuando sea la única solución para evitar daños al ganado y tras haber aplicado medidas de prevención. La sentencia critica que, en 14 de las 18 explotaciones ganaderas afectadas por ataques de lobo en Cantabria, no se habían adoptado medidas preventivas.

Además, la extracción de ejemplares debe ser selectiva, no indiscriminada, como se había autorizado en 2025. Los magistrados recuerdan que la muerte de ciertos miembros de la manada puede ser perjudicial.

¿Cuál es la situación real?

Luis Suárez insiste en que matar lobos como principal medida para reducir daños y solucionar conflictos sociales es ilegal e ineficaz.

El Tribunal Supremo establece que, antes de autorizar la caza, debe comprobarse el buen estado de conservación de la especie, no solo en municipios concretos, sino a través de un estudio más extenso.

El Ministerio de Transición Ecológica ha solicitado a las comunidades autónomas información sobre el número de lobos extraídos letalmente del medio natural, incluyendo edad, sexo y si eran hembras gestantes. También busca evaluar el impacto de los incendios forestales de 2025 en la especie.

Transición Ecológica quiere que las comunidades revisen sus censos de lobos, argumentando que no cumplen con el rigor científico y no ofrecen una imagen real de la situación de la especie en España. Este es el motivo por el que el Gobierno no ha remitido a la Comisión Europea el informe sexenal sobre el estado de las especies, lo que ha derivado en un expediente sancionador contra España.