
Denuncian "maltrato sistemático" y falta de inspecciones en granjas porcinas españolas
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La Fundación Igualdad Animal ha denunciado el “maltrato sistemático” al que son sometidos los cerdos en la industria porcina española, señalando una preocupante falta de inspecciones en el sector. La denuncia se basa en imágenes obtenidas en nueve granjas de cría, maternidad y engorde de cerdos ubicadas en Aragón.
Alta mortalidad de lechones y confinamiento extremo de cerdas
Uno de los hallazgos más graves revelados por la investigación es la elevada tasa de mortalidad de los lechones en las granjas analizadas. Según la fundación, la práctica de fomentar camadas numerosas impide que las cerdas puedan amamantar adecuadamente a todas sus crías, lo que deriva en el nacimiento de lechones débiles que mueren de hambre. Las cifras oficiales sitúan la mortalidad alrededor del 15% de los lechones nacidos vivos, cifra que se eleva al 20% si se incluyen los nacidos muertos.
Otro aspecto crítico es el confinamiento extremo que sufren las cerdas madres, las cuales son mantenidas en jaulas de gestación tan estrechas que apenas pueden moverse.
Esta situación les impide satisfacer sus necesidades básicas, lo que provoca comportamientos estereotipados y autolesiones, como morder los barrotes hasta provocarse heridas en la boca y el hocico.
Mutilaciones rutinarias y problemas de salud generalizados
La investigación también denuncia la normalización de las mutilaciones en la industria porcina. A pesar de que el corte de cola rutinario está prohibido por la Directiva 2008/120/CE, se estima que esta práctica se realiza en aproximadamente el 95% de los cerdos en España. La organización documentó la presencia de cubos llenos de muñones de cola y testículos, así como herramientas utilizadas para realizar estas amputaciones en condiciones insalubres.
Además, se han constatado problemas de salud generalizados en los animales. El reportaje muestra heridas, abrasiones y prolapsos en las nueve granjas visitadas, con cerdos que presentan grandes hinchazones, heridas con pus e inflamaciones del tamaño de una pelota de fútbol.
Estas lesiones están directamente relacionadas con la falta de higiene y la imposibilidad de moverse durante largos periodos.
Negligencia en la vigilancia y vulneración de normas sanitarias
La investigación revela una grave negligencia en la vigilancia y el manejo de los animales, así como una vulneración de los procedimientos sanitarios. La presencia de cadáveres en pasillos o carretillas supone una infracción de las normas básicas de gestión de cadáveres (SANDACH) y un riesgo para la transmisión de enfermedades, incumpliendo el Real Decreto 306/2020 y la Ley 8/2023, de sanidad animal.
Pasividad institucional ante las denuncias
Igualdad Animal denunció varias de estas explotaciones, pero la respuesta institucional ha sido calificada de pasiva. Tras una inspección, el Gobierno de Aragón decidió no abrir expediente sancionador, argumentando que “no se constatan infracciones en materia de bienestar animal”. Esta decisión contrasta con las imágenes presentadas por la organización.
La fundación sostiene que existe un abuso estructural normalizado en la ganadería intensiva que la administración no está dispuesta a sancionar.
Según Anna Mulá, gerente de Incidencia Legislativa de Igualdad Animal, “los intereses económicos del sector cárnico condicionan las políticas públicas, manteniendo una industria que antepone sus intereses al bienestar de los animales, la salud pública y el medio ambiente”.
La organización denuncia una disminución de los recursos públicos destinados a la inspección en Aragón, coincidiendo con el cambio de gobierno en 2023 y la entrada de la coalición entre el Partido Popular y Vox. A nivel nacional, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, solo se controla entre el 1% y el 3% de las granjas cada año, a menudo con aviso previo.
Anna Mulá concluye que, aunque las denuncias activan expedientes, la “respuesta administrativa es insuficiente: incluso ante graves incumplimientos, los casos se reducen a sanciones mínimas o, en ocasiones, ni siquiera se abre expediente”. Por ello, Igualdad Animal asegura que seguirá denunciando para que se implementen medidas eficaces que garanticen la protección real de los animales.













