Aumento en el Precio de los Coches Nuevos en España, pero Menos Impuestos

Aumento en el Precio de los Coches Nuevos en España, pero Menos Impuestos
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Aumento en el Precio de los Coches Nuevos en España, pero Menos Impuestos

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El mercado automovilístico español ha experimentado un inicio de año con precios al alza en la adquisición de vehículos nuevos. En enero, el precio medio pagado por los consumidores se situó en 24.275 euros, lo que representa un incremento del 1,8% en comparación con el mismo período del año anterior.

Este aumento se traduce en un sobrecoste directo de 436 euros por unidad.

A pesar de este aumento en los precios, el sector de la automoción logró generar una facturación de 2.028 millones de euros, un 2% más en términos interanuales. Sin embargo, las matriculaciones totales sufrieron un ligero retroceso del 0,6%, con 85.648 unidades registradas.

Caída en la Recaudación del Impuesto de Matriculación

Un dato llamativo es la caída en la recaudación por el impuesto de matriculación, que se desplomó un 21,5% en enero, sumando apenas 51 millones de euros frente a los casi 65,6 millones recaudados un año antes.

Esta disminución en los ingresos del Estado no se debe a una menor actividad comercial, sino a que los vehículos adquiridos son ahora más eficientes y, por lo tanto, tributan menos.

La eficiencia energética de los vehículos reduce la carga fiscal en la compra, ya que la cuota media que cada comprador pagó por este impuesto bajó de los 761 euros registrados en 2025 a 596 euros en el presente ejercicio. Esto supone un ahorro fiscal de 165 euros (un 21,6% menos) por cada coche matriculado.

Vehículos Más Eficientes y Menos Contaminantes

Este alivio en la carga impositiva individual está directamente relacionado con la mejora tecnológica de los motores.

Las emisiones medias de los vehículos vendidos se han consolidado en 109 gramos de dióxido de carbono (CO2) por kilómetro, lo que representa una reducción de ocho gramos o un descenso del 7,3% en términos interanuales.

En resumen, aunque el precio base del coche sube debido a los costes de fabricación y la tecnología, el impacto final en el bolsillo del ciudadano se ve parcialmente amortiguado por el pago de un impuesto de matriculación más reducido, derivado de la apuesta por modelos menos contaminantes.