Estudio Enrique se traslada a Tomares y conmueve Sevilla al devolver retratos perdidos

Estudio Enrique se traslada a Tomares y conmueve Sevilla al devolver retratos perdidos
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Estudio Enrique se traslada a Tomares y conmueve Sevilla al devolver retratos perdidos

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

El emblemático Estudio Enrique, con 66 años de historia y tres generaciones al frente, ha cerrado sus puertas en la calle Rioja de Sevilla para emprender una nueva etapa en Tomares. La mudanza ha estado cargada de emoción, especialmente tras un enternecedor hallazgo.

Un gesto de agradecimiento que reaviva recuerdos

Durante el traslado, el equipo del estudio encontró un centenar de retratos que habían adornado su escaparate durante años. Como muestra de agradecimiento a sus clientes, decidieron compartirlos en redes sociales con la esperanza de localizar a los dueños y devolverles esas valiosas imágenes.

La iniciativa tuvo una respuesta abrumadora. Numerosos usuarios reconocieron a familiares y solicitaron la devolución de las fotografías.

Sin embargo, una historia en particular conmovió a la comunidad.

Reencuentro tras un incendio devastador

La familia de José Ángel Rodríguez había perdido todas sus fotografías en un trágico incendio. Daban por perdidos sus recuerdos más preciados. Inesperadamente, al ver la publicación del estudio en Instagram, José Ángel reconoció el retrato de su hermana.

La recuperación de estas imágenes era un desafío, ya que las fotografías antiguas estaban archivadas con un sistema de numeración manual, propio de una época sin gestión informática. La única forma de recuperarlas era a través del reconocimiento personal.

El valor perdurable de la fotografía en papel

Esta historia ha reabierto el debate sobre la importancia de la fotografía impresa en un mundo dominado por lo digital.

El estudio advierte que muchas familias acumulan miles de imágenes en sus teléfonos móviles, pero pocas se toman el tiempo de conservarlas físicamente.

“Hoy en día no se le da el justo valor a la fotografía, a los recuerdos”, señala Sánchez, destacando el papel fundamental de las generaciones mayores en mantener viva esta tradición. “Benditas abuelas y abuelos, que son los que presionan para que los niños tengan retratos que duren toda la vida”.

Un nuevo comienzo sin perder la esencia

A pesar de los desafíos que enfrenta el sector, el equipo del Estudio Enrique encara esta nueva etapa con entusiasmo. Mantendrán su sello distintivo: retratos familiares, fotografía artística y la preservación de la memoria.

Después de 66 años en el corazón de Sevilla, el estudio inicia un nuevo capítulo sin perder de vista su objetivo principal: seguir plasmando en papel el patrimonio sentimental de innumerables familias.