
LLAMAMIENTO DEL PAPA LEÓN XIV A LA CONVERSIÓN Y RECONSTRUCCIÓN EN CUARESMA
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El Papa León XIV ha hecho un fuerte llamamiento a la conversión personal y comunitaria durante la Cuaresma, instando a la reconstrucción de un mundo afectado por la violencia, la injusticia y la indiferencia. En la misa del Miércoles de Ceniza, celebrada en la basílica de Santa Sabina en Roma, el Pontífice enfatizó la importancia de este tiempo para “redescubrir con una alegría siempre nueva la gracia de ser Iglesia, comunidad convocada para escuchar la Palabra de Dios”.
Inspirándose en el profeta Joel, el Papa subraya que la conversión es un proceso que involucra a toda la comunidad: “Convoquen a la asamblea, congreguen a los ancianos, reúnan a los pequeños y a los niños de pecho”.
Dimensión personal y social de la conversión
León XIV remarcó que la conversión cristiana tiene una doble vertiente, tanto personal como social. “La Cuaresma es un tiempo fuerte de comunidad: reúnan al pueblo, convoquen a la asamblea”, insistió, reconociendo la dificultad actual de “sentirse pueblo” en una sociedad marcada por el individualismo.
El Papa advirtió que el pecado no es solo un acto individual, sino que también se manifiesta en “estructuras de pecado de orden económico, cultural, político e incluso religioso”. Por ello, apeló a un cambio de mentalidad que permita abandonar la rigidez y la autosuficiencia para emprender un verdadero éxodo interior: “Ya no paralizados, seguros en nuestras posiciones, sino reunidos para ponerse en movimiento y cambiar”.
Un mensaje para los jóvenes
El Papa también se dirigió a los jóvenes, destacando su sensibilidad al mensaje del Miércoles de Ceniza, incluso en contextos secularizados.
“Son los jóvenes los que perciben claramente que es posible una forma de vida más justa y que existen responsabilidades por aquello que no funciona en la Iglesia y en el mundo”, afirmó.
En este contexto, animó a iniciar la renovación “por donde se pueda y con quien esté dispuesto a hacerlo”, recordando las palabras de san Pablo: “Este es el tiempo favorable, este es el día de la salvación”.
La Cuaresma y su alcance misionero
El Papa León XIV destacó el fuerte alcance misionero de la Cuaresma: “Nos exhorta a esos cambios de rumbo que hacen nuestro anuncio más creíble”, afirmó.
Un mundo que arde en llamas
En su homilía, León XIV recordó el gesto de Pablo VI, quien en 1966 celebró públicamente el rito de las cenizas como una “ceremonia penitencial tan severa e impresionante”. El Papa actualizó su significado, afirmando: “Hoy podemos sentir en las cenizas el peso de un mundo que arde en llamas”, enumerando “las cenizas del derecho internacional y de la justicia entre los pueblos, las cenizas de ecosistemas enteros, las cenizas del pensamiento crítico y de la sabiduría ancestral”.
Reconstruir desde las cenizas
Lejos de un mensaje pesimista, el Papa presentó la conversión como un acto de esperanza: “Reconocer nuestros pecados para convertirnos es ya un presagio y un testimonio de resurrección”, afirmó, añadiendo: “Significa no quedarnos entre las cenizas, sino levantarnos y reconstruir”.
Finalmente, el Pontífice animó a vivir la Cuaresma desde la sobriedad, la oración y la caridad, “liberándonos del deseo de ser vistos” para aprender a ver lo que nace y crece en lo escondido.
En su primer Miércoles de Ceniza como Pontífice, León XIV se trasladó de la iglesia romana de San Anselmo a la Basílica de Santa Sabina, retomando la procesión tradicional que el Papa Francisco no pudo realizar desde 2020 debido a la pandemia y a problemas de salud.













