
Un respiro demográfico: España registra más nacimientos en 2025 tras años de declive
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España ha experimentado un ligero aumento en los nacimientos durante 2025, marcando la primera vez desde 2014 que el país cierra un año con más alumbramientos que el anterior. En concreto, se registraron 3.159 bebés más que en 2024, una señal que, si bien es positiva, resulta insuficiente para contrarrestar la caída sostenida de las últimas dos décadas.
Aumento de la mortalidad y saldo vegetativo negativo
Paralelamente al incremento de la natalidad, las defunciones también experimentaron un aumento del 2,5%, alcanzando las 446.982. Este desequilibrio se tradujo en un saldo vegetativo negativo de 122.167 personas, lo que subraya la persistencia del desafío demográfico en España.
Datos provisionales y cautela ante la recuperación
Es importante destacar que los datos presentados son provisionales y están basados en las inscripciones en los registros civiles informatizados. El Instituto Nacional de Estadística (INE) advierte que será necesario esperar a las cifras definitivas para confirmar la tendencia.
Aunque ya en 2024 se anticipaba este repunte, los datos oficiales de ese año finalmente confirmaron la tendencia a la baja, con un registro de 318.005 nacimientos, el más bajo en la historia reciente del país.
Natalidad tardía en aumento
La mayoría de los nacimientos, el 80,1%, corresponde a madres de entre 25 y 39 años. Sin embargo, la maternidad tardía sigue ganando terreno. En 2015, el 7,8% de los partos eran de mujeres de 40 años o más, mientras que en 2025 este porcentaje ha ascendido al 10,4%. De hecho, actualmente nacen más bebés de madres mayores de 40 años (33.360) que de madres menores de 25 (30.497).
Desigualdad territorial en la recuperación
La recuperación de la natalidad no ha sido uniforme en todo el territorio español.
Madrid lidera el crecimiento con un aumento del 3,3%, seguida del País Vasco (3,0%) y Castilla-La Mancha (2,55%). En el extremo opuesto, Melilla (-10,1%), Ceuta (-6,6%) y Baleares (-2,6%) registraron los mayores retrocesos.
Inmigración como factor clave en el crecimiento poblacional
A pesar del déficit vegetativo, España no pierde población. En 2025, el país superó los 49,5 millones de habitantes, un crecimiento que se explica principalmente por la llegada de población extranjera. Más de 10 millones de residentes han nacido fuera del país, una cifra sin precedentes que actúa como contrapeso ante la debilidad de la natalidad nativa.
¿Un punto de inflexión o una fluctuación estadística?
La pregunta clave es si 2025 marca un punto de inflexión real en la tendencia demográfica o si se trata simplemente de una fluctuación estadística.
Los expertos llaman a la prudencia y señalan que una reversión genuina de la tendencia requiere cambios estructurales profundos. Sin estas condiciones, el repunte de 2025 podría ser un dato aislado, similar al pequeño rebote de 2014 que no se consolidó y fue seguido de nuevas caídas. Los datos definitivos del INE y la evolución de los indicadores económicos y sociales en los próximos trimestres serán determinantes para establecer si España ha iniciado, finalmente, el camino hacia la recuperación demográfica.













