El gasto militar español y la defensa de la autonomía estratégica frente a intereses extranjeros

El gasto militar español y la defensa de la autonomía estratégica frente a intereses extranjeros
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El gasto militar español y la defensa de la autonomía estratégica frente a intereses extranjeros

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En un panorama político marcado por la tensión, ha pasado relativamente inadvertido el respaldo público del Partido Popular a la empresa estadounidense General Dynamics. Esta defensa se produce en un contexto de expansión del gasto militar español, destinado a alcanzar el 2% del PIB exigido por la OTAN, y de una estrategia gubernamental de autonomía europea para disminuir la dependencia de Estados Unidos.

La autonomía estratégica en el punto de mira

El gobierno español busca, a través de esta estrategia, que el gasto en defensa de los países europeos no dependa de la industria militar estadounidense. Esta decisión se basa en el reconocimiento de que el orden internacional basado en normas se ha debilitado, permitiendo a las grandes potencias actuar unilateralmente, mientras que las naciones medianas y pequeñas deben colaborar para garantizar su seguridad alimentaria, energética y de defensa.

La pandemia evidenció la importancia de la política industrial como palanca de estímulo económico y elemento central de seguridad nacional. La incapacidad de España para producir mascarillas durante la crisis sanitaria resaltó la vulnerabilidad de depender de terceros países para bienes esenciales.

La Unión Europea enfrenta dependencias críticas de combustibles fósiles, capacidad industrial y poder militar externos. Para evitar su desmembramiento, la UE debe reducir estas dependencias, priorizando la política industrial.

El papel de Indra y la controversia con General Dynamics

El gobierno español ha optado por canalizar la inversión en defensa a través de Indra, una empresa semi-pública. Esta decisión, que prioriza la autonomía frente a terceros países, ha generado controversia.

General Dynamics, empresa estadounidense que adquirió la antigua empresa pública de Defensa española Santa Bárbara en 2001, se opone a la estrategia de autonomía del gobierno de coalición. Incluso ha recurrido a los tribunales para intentar paralizar el proceso, lo que podría afectar a una partida de 14.000 millones de euros.

Presiones externas y la postura del Partido Popular

El embajador de Estados Unidos en España ha anunciado que presionará al gobierno para que aumente su gasto militar y “mediará” en el conflicto con General Dynamics, buscando obstaculizar la estrategia de autonomía en defensa. En este contexto, el Partido Popular ha optado por defender los intereses de una empresa extranjera, contribuyendo a mantener la dependencia estructural que el gobierno pretende reducir.

La postura del PP, que incluso ha amenazado con acciones legales contra el Gobierno, podría deberse a una estrategia de desgaste político o a una alineación con posturas más “trumpistas”. Sin embargo, el resultado es el mismo: intentar desviar una estrategia que debería ser compartida por todos los partidos para proteger a España de decisiones adoptadas fuera de sus fronteras.