
Comisario Jota: De Antidisturbios a Jefe Operativo en un "Gobierno de Rojos
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La denuncia por violación a una subordinada ha marcado el abrupto final de la carrera de José Ángel González, conocido internamente como “Jota”, quien hasta hace poco se desempeñaba como director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional. Este antiguo teniente de la Policía Armada, proveniente de las filas de los antidisturbios, logró mantenerse en un alto cargo durante un gobierno de corte progresista, algo que a muchos les resultaba sorprendente.
El Ascenso de un “Botas”
Proveniente de la promoción del 84, González, apodado “Jota”, siempre será recordado como “un botas”, término utilizado en la policía para referirse a los antidisturbios. Un antiguo compañero lo describe como alguien que “siempre estaba en primera línea cuando había que intervenir, como en las huelgas de los mineros, dando la cara. Su gente lo idolatraba”.
Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, había logrado mantener un perfil bajo tanto para González como para el director general de la Policía, Francisco Pardo. El objetivo era evitar que su trabajo fuera objeto de escrutinio público, a pesar de ser responsables de una fuerza de 80.000 funcionarios.
Tibieza ante el Radicalismo
Se ha criticado la supuesta tolerancia de Pardo y González hacia las expresiones radicales dentro de la Policía, especialmente tras el proceso soberanista en Cataluña. Aunque se anuncian expedientes disciplinarios tras los escándalos mediáticos, rara vez culminan en sanciones relevantes. Ni Pardo ni González ofrecían ruedas de prensa, dejando que el ministro fuera la única voz oficial.
Francisco Pardo, jefe de González, fue secretario de Estado de Defensa con José Bono y es considerado cercano al exministro. Pardo solía citar a San Vicente de Paúl: “El bien no hace ruido y el ruido no hace bien”. Esta filosofía se aplicó en la Dirección de la Policía, hasta que la denuncia contra el DAO salió a la luz.
Tras el escándalo, Pardo reunió a la cúpula policial, asegurando en privado que desconocía la denuncia contra su “número dos”.
Jupol y la Exigencia de Dimisiones
La tibieza de Pardo y González hacia los elementos más radicales dentro de la Policía ha permitido que organizaciones como Jupol, el sindicato con mayor número de afiliados, aprovechen situaciones como esta para atacar al ministro del Interior, a pesar de no existir indicios de que estuviera al tanto de la denuncia contra González.
Jupol exigió la dimisión del ministro, anticipando la postura que adoptarían los partidos de derecha y ultraderecha en el Parlamento.
¿Cómo Llegó Jota a la Cúspide?
González, tras siete años en el cargo, habría cometido la violación en un momento de “borrachera de poder”. Su habilidad para “no hacer ruido” le permitió mantenerse en el puesto, incluso logrando que el gobierno modificara la ley para permitirle seguir en el cargo después de los 65 años.
¿Cómo pudo un mando sin experiencia en investigación y sin una visión global de la seguridad llegar a ser DAO en un gobierno progresista? La respuesta se encuentra en la convulsa primavera política de 2018.
La moción de censura sorprendió al PSOE sin un equipo preparado para tomar el relevo. Los comisarios afines al partido eran pocos y su momento ya había pasado. Tampoco estaba Alfredo Pérez Rubalcaba, quien había logrado ganarse la lealtad de muchos mandos policiales.
Ante la falta de opciones, un comisario amigo de Zapatero recomendó a José Ángel González. El nuevo gobierno lo consideró “dócil”, una característica que le permitió permanecer ocho años al frente de la Dirección Adjunta Operativa de la Policía.
Un observador privilegiado lo describe así: “Los comisarios son de quien haga falta con tal de mandar. Como si hace falta hacerse de Podemos”.
La Lucha por el Poder Policial
El puesto de director adjunto operativo saldrá a concurso, y los comisarios principales tendrán una semana para presentar sus candidaturas. La pregunta es cuántos estarán dispuestos a aspirar al cargo con un gobierno que consideran que tiene pocos meses de vida.
“La peregrinación a Génova es constante”, asegura una fuente autorizada dentro del Cuerpo.
El ascenso de un mando de la Unidad de Intervención a la cúpide policial tiene un precedente problemático. En 2012, el Partido Popular nombró a Eugenio Pino, ex jefe de los antidisturbios, como DAO. Pino organizó una brigada política contra la oposición democrática, y actualmente enfrenta cargos por sabotear la investigación judicial de la caja B del Partido Popular.
El actual presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, afirmó que la acusación contra el DAO de la actual Policía es una muestra de cómo “España se cae a pedazos” por culpa del gobierno de Sánchez.













