
Récord de creación y destrucción de empresas en España: una dualidad preocupante
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España experimenta un auge en la creación de empresas, pero esta dinámica oculta una realidad compleja. El analista económico Marc Vidal, en declaraciones al programa ‘Herrera en COPE’, ha señalado la existencia de una situación paradójica en el país, con récords históricos tanto en la constitución como en la desaparición de empresas.
Cifras récord en la creación de empresas
Durante el año 2025, se crearon 127.500 sociedades mercantiles, casi un 8% más que en 2024, representando la cifra más alta desde 2007.
Este dato, que suma tres años de crecimiento consecutivo, destaca a España a nivel europeo, superando ampliamente el ritmo de creación de empresas de sus socios comunitarios.
Vidal atribuye este incremento a factores como el crecimiento del PIB, el auge del comercio electrónico y la digitalización, que han facilitado la entrada de nuevos emprendedores al mercado. El tejido productivo experimentó un saldo neto positivo de 101.000 sociedades.
El lado oscuro: aumento de las disoluciones e insolvencias
Sin embargo, Vidal advierte de una realidad menos favorable.
Las disoluciones de empresas aumentaron un 3,7% el año pasado, registrando el segundo peor dato histórico. Además, las insolvencias, es decir, la incapacidad de las empresas para pagar sus deudas, se han disparado un 162% desde 2020, superando en cuatro veces la media europea.
Esta dualidad se explica por el fin de las moratorias COVID, el aumento de los tipos de interés y el incremento de los costes laborales y energéticos.
Estos factores han provocado el afloramiento de quiebras latentes, especialmente en sectores como el comercio y la construcción, que concentran tanto la mayor creación como la mayor destrucción de empresas.
Fragilidad estructural y consecuencias
Para Vidal, esta situación revela una “fragilidad estructural bastante profunda”. El experto señala un mercado laboral que impulsa el autoempleo por necesidad, la proliferación de microempresas con escaso capital sin capacidad para resistir ciclos adversos, y una economía que “lleva décadas premiando la rotación en lugar de la consolidación”.
Cada cierre de empresa conlleva la pérdida de empleos, deudas y perjuicios para los proveedores.
En conclusión, España está batiendo récords creando empresas a la misma velocidad que las cierra, según Vidal.













