
Nueva Agresión a Conductor de Guagua en Tenerife: Un Héroe Frente a la Violencia
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Un nuevo incidente de agresión a un conductor de autobús en el sur de Tenerife ha generado una ola de indignación y ha puesto de relieve la creciente vulnerabilidad que enfrenta el personal del transporte público en la isla.
El Incidente: Un Acto de Agresión y Heroísmo
El altercado, capturado en vídeo y difundido a través de redes sociales, se originó cuando Javier, el conductor, solicitó a un pasajero que se abstuviera de fumar dentro del vehículo. Según su testimonio, el pasajero respondió con una serie de insultos y faltas de respeto. El individuo incluso “amagó dos veces con pegarme” y profirió amenazas directas. Ante la escalada de tensión, Javier le exigió al pasajero que abandonara el autobús.
Lejos de acatar la petición, el individuo agredió a una persona mayor de nacionalidad extranjera que reprobó su comportamiento.
Javier intervino para proteger al turista, lo que derivó en un forcejeo que resultó en la fractura de un dedo para el conductor al caer debajo del agresor. Javier recibió atención médica en el Hospital del Mojón, al sur de Tenerife, y el agresor fue detenido por la policía.
Impacto Psicológico y Apoyo Sindical
El estado anímico de Javier es motivo de preocupación. Miguel Ángel Rodríguez Fumero, miembro del comité de empresa de Titsa por Intersindical Canaria, confirmó que el conductor se encuentra “psicológicamente… un poquito tocado” debido a la inusual naturaleza de estos incidentes.
Además de la fractura, el golpe rompió sus gafas de sol, pero Fumero insiste en que está “más afectado psicológicamente que físicamente”.
Rodríguez Fumero elogió la valentía de Javier, calificando su acción como heroica. Destacó que Javier “en ningún momento lo agredió”, sino que su única intención era proteger a otro pasajero. También agradeció el apoyo brindado por la dirección de Titsa, que estuvo presente desde el primer momento.
Una Realidad Preocupante: Aumento de las Agresiones Verbales
Este suceso no es un caso aislado. Si bien las agresiones físicas son menos frecuentes, Fumero denuncia que “las verbales están pasando todos los días”.
Los insultos e incluso los escupitajos se han vuelto habituales, pero muchos conductores optan por no denunciar para no alterar el servicio.
Los conductores se ven obligados a sopesar la situación, considerando el impacto que la interrupción del servicio puede tener en los usuarios, muchos de los cuales son “trabajadores que tienen un horario”.
Demandas de Medidas de Seguridad
Ante esta escalada de violencia, los conductores exigen medidas concretas para garantizar su seguridad. La principal demanda es la instalación de mamparas de seguridad que los aíslen, una protección que ya existe en los tranvías. También se solicita reforzar la seguridad en los servicios nocturnos con acompañamiento policial en algunas paradas.
Otra propuesta es otorgar la condición de autoridad pública al personal de inspección de Titsa para que, junto a la policía, puedan gestionar las sanciones de forma rápida y permitir que el conductor continúe su ruta sin mayores interrupciones. Esta idea ha sido bien recibida por la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila.













