
El Cercle d'Economia Aboga por Regularización de Inmigrantes, pero Alerta sobre la Baja Productividad
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El Cercle d’Economia ha manifestado su apoyo a la reciente regularización de inmigrantes impulsada por el Gobierno, calificándola de “necesaria”. No obstante, la entidad empresarial catalana advierte que el aumento de la inmigración puede ser un indicativo de una economía con baja productividad, que requiere mano de obra para sostener su crecimiento.
En un comunicado, el Cercle d’Economia subraya la necesidad de una política migratoria efectiva en España, algo que, según la organización, no se ha logrado planificar adecuadamente en el pasado. Esta nueva estrategia debería enfocarse en “ordenar” la inmigración, atrayendo a trabajadores más cualificados y promoviendo su integración en la sociedad.
“La regularización de gran alcance anunciada por el Gobierno español, que es necesaria, es también la constatación de un fracaso y no puede convertirse en un precedente que perpetúe los errores del pasado”, señala el Cercle. En este sentido, la organización empresarial insiste en que poner el contador a cero solo tiene sentido si se articula una verdadera política migratoria.
Modelo Productivo y Migración
El Cercle d’Economia considera que el aumento de la inmigración, especialmente de personas con baja cualificación, está estrechamente relacionado con un modelo productivo que se centra demasiado en actividades de bajo valor añadido.
“El aumento muy intenso de la inmigración ha sido a la vez consecuencia y motor de un modelo de crecimiento extensivo, basado en el incremento de la población y de la ocupación, pero con baja productividad”, advierte la entidad. Este modelo, si bien permite sostener el crecimiento del PIB y la ocupación, genera ganancias limitadas de renta per cápita.
Inmigración, Demografía y Servicios
El informe del Cercle d’Economia también analiza la relación entre la inmigración y la sostenibilidad demográfica y de los servicios. Reconoce que la llegada de personas del extranjero ha sido fundamental para mitigar el envejecimiento de la población y la caída de la natalidad, contribuyendo al progreso económico y social. “Las oleadas migratorias de los últimos veinticinco años también han tenido efectos positivos indiscutibles”, afirma.
Sin embargo, el Cercle cuestiona si la simple llegada de inmigrantes es suficiente para sostener los servicios sociales y derechos como las pensiones. El actual modelo económico de baja productividad, según la entidad, “difícilmente puede garantizar, a medio y largo plazo, la sostenibilidad del sistema de bienestar, especialmente en un contexto de envejecimiento acelerado de la población”.
Para mantener el estado de bienestar, es crucial diseñar políticas relacionadas con la edad de jubilación, la conciliación, los servicios de atención y las políticas de natalidad, factores que influyen tanto en la demanda de trabajadores autóctonos como extranjeros.
Impacto en Vivienda y Servicios Públicos
El Cercle d’Economia también destaca que el aumento de ciudadanos nacidos en otros países ha ejercido presión sobre la vivienda, debido a que “la oferta ha crecido muy por debajo de la demanda”. Una situación similar se observa en servicios como la sanidad y la educación.
En conclusión, el Cercle aboga por un modelo económico más intensivo en productividad, compatible con una inmigración más moderada en volumen, más ordenada y alineada con las necesidades y las capacidades reales del país.













