
Un jubilado en la pobreza descubre que el Estado le debe más de 100.000 euros en atrasos: las claves de los requisitos
La vida de un jubilado italiano de 75 años ha dado un giro de 180 grados. El hombre, residente en Génova y en una situación de pobreza, acudió a una oficina de los servicios sociales para solicitar una prestación con la que poder sobrevivir. La sorpresa fue mayúscula cuando descubrió no solo que tenía derecho a una pensión, sino que el Estado le debía más de 100.000 euros en atrasos. La historia, casi de película, ha sido analizada en el programa ‘Mediodía COPE’ por la corresponsal de COPE en Italia, Eva Fernández.
Tal y como ha explicado la periodista a Pilar García de la Granja, este pensionista se encontraba en una “situación límite”, dependiendo de los comedores sociales para alimentarse cada día.
Su único sustento era una prestación destinada a personas sin recursos. Según Fernández, este hecho ya revela el caos administrativo del país, ya que “nadie se dio cuenta de que estaba cobrando una prestación que no tenía que cobrar porque tenía derecho a una prestación por el trabajo que había desempeñado a lo largo de su vida”.
El propio afectado siempre había pensado que no cumplía los requisitos para acceder a una pensión contributiva. Por este motivo, decidió buscar asesoramiento en una entidad de un sindicato italiano, donde estos servicios de información se ofrecen de forma gratuita. Fue allí donde los técnicos, tras revisar su hoja de cotización, destaparon la increíble noticia.
El análisis de su vida laboral desveló que el hombre había ejercido como marinero en la marina mercante.
Como ha detallado la corresponsal de COPE, se trata de una prestación “muy particular” que tiene unas condiciones especiales en Italia. Los técnicos se percataron de que se había producido un error en el sistema y que, además de su derecho a la pensión, se le debían todos los atrasos acumulados durante años, una suma que superaba los 100.000 euros.
Este caso, aunque sorprendente, parece no ser una excepción en el país transalpino. En su intervención en ‘Mediodía COPE’, Eva Fernández ha señalado que situaciones como esta son “bastante habituales”. La periodista ha sido contundente al describir el contexto administrativo: “La burocracia italiana es caótica, existe un desconocimiento generalizado de los derechos”.
Este escenario provoca que muchos ciudadanos no reclamen prestaciones a las que tienen derecho por simple falta de información o por la complejidad de los trámites.
Más allá de la alegría para este jubilado genovés, su historia ha destapado una vez más las profundas grietas del sistema público italiano. El suceso ha adquirido una notable repercusión y se ha convertido en una llamada de atención para miles de personas que podrían encontrarse en una situación similar sin saberlo.
Finalmente, la corresponsal ha subrayado el valor de este descubrimiento como un aviso general. Según ha concluido en su conversación con Pilar García de la Granja, el caso “ha servido de advertencia para todos, para animar a revisar la vida laboral y que no ocurran estas sorpresas”. Un consejo que resuena con fuerza tras conocer una historia que, para este pensionista, ha supuesto la diferencia entre la pobreza y una jubilación digna.












