
Nuevos estudios sobre medicamentos para la obesidad: ¿qué ocurre al suspender el tratamiento?
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Un reciente estudio que analiza las consecuencias de abandonar los medicamentos contra la obesidad ha generado preocupación, ya que sugiere que el peso perdido se recupera tras la interrupción del tratamiento. El análisis se basa en 37 estudios con la participación de 9,300 personas.
La opinión de los expertos
La doctora Andreea Ciudín, coordinadora de la unidad de tratamiento integral de la obesidad en el hospital Vall Hebrón, considera que esta conclusión no es sorprendente. Según la especialista, lo que resulta llamativo es la forma alarmista en que se presenta el artículo, ya que la recuperación del peso es una consecuencia lógica al interrumpir la medicación para una enfermedad crónica.
La doctora Ciudín establece un paralelismo con otras enfermedades crónicas, como la diabetes, donde nadie se sorprende de que los niveles de glucosa aumenten si un paciente deja de tomar metformina. De manera similar, al retirar el fármaco que mantiene la obesidad controlada, es natural que la enfermedad resurja.
La obesidad: una enfermedad compleja
Este debate pone de manifiesto la falta de comprensión y el estigma que aún rodean a la obesidad, a menudo considerada una “elección personal”.
La doctora Ciudín refuta esta idea, explicando que la obesidad es un conjunto de enfermedades caracterizadas por una disfunción en la regulación del apetito y el metabolismo. Aunque existen casos relacionados con malos hábitos, el exceso de grasa genera una alteración biológica.
La especialista compara la obesidad con la cirrosis hepática causada por el alcohol, donde un hígado sano desarrolla una enfermedad debido a la exposición continua al alcohol. En la obesidad, factores como el desajuste hormonal y la genética juegan un papel importante. Nuestros ancestros, que vivían en las cavernas, tenían metabolismos ahorradores para sobrevivir con poca comida.
En un entorno obesogénico actual, estos metabolismos ahorran y generan grasa.
¿Quién debe tomar estos fármacos?
La indicación oficial es para pacientes con un índice de masa corporal (IMC) mayor de 30, o mayor de 27 si existen complicaciones asociadas. Sin embargo, la doctora Ciudín enfatiza que estos fármacos no son para todos los pacientes. Es fundamental una evaluación previa por un equipo multidisciplinar para analizar el perfil de la enfermedad y la situación individual, incluyendo la cantidad de grasa y masa muscular.
El seguimiento: clave para el éxito
El seguimiento posterior es crucial. La doctora Ciudín considera una “mala praxis” prescribir estos fármacos sin un ajuste nutricional y de ejercicio físico.
El tratamiento debe ir acompañado de soporte nutricional para asegurar la calidad de la dieta y de la mano de especialistas en deporte. Además, recalca que se trata de tratamientos crónicos, en muchos casos “de por vida”, que requieren una adhesión a largo plazo, aunque la dosis o el tipo de fármaco puedan variar.
Peligros del uso inadecuado
Uno de los mayores peligros es el uso inadecuado y sin supervisión de estas medicaciones para fines estéticos. La doctora Ciudín advierte que esto es lo peor que se le puede hacer al metabolismo. El cerebro interpreta una pérdida de peso rápida como una amenaza mortal, activando una “reacción de supervivencia” y poniéndose en modo “hiperahorrador”.
Al retirar el fármaco tras un ciclo corto, el cuerpo no solo recupera lo perdido, sino que gana aún más peso. A esto se suman riesgos como reacciones gastrointestinales y malnutrición.
La trivialización del uso de estos fármacos por parte de celebridades e influencers para perder pocos kilos es lamentable, ya que hace creer al público que se trata de un simple “suplemento para adelgazar”. La realidad es que son hormonas con efectos y mecanismos claros dentro de un circuito biológico complejo y crónico.
Conclusión
La obesidad es una cuestión de salud, no de estética, y debe ser tratada por profesionales. Como en cualquier enfermedad crónica, abandonar un tratamiento eficaz sin supervisión médica solo conduce a una recaída.












