
EL CONSUMIDOR ESPAÑOL DEMANDA AYUDAS DIRECTAS PARA LA COMPRA DE AUTOMÓVILES
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El sector automovilístico europeo se encuentra en una crisis estructural, enfrentando el creciente liderazgo de China. Para revertir esta situación, un factor clave es el apoyo al consumidor, especialmente en España, donde la demanda de intervención gubernamental es notable.
La intervención del gobierno es clave
Según el “Observatorio Cetelem de la Automoción en Europa 2026”, el 84% de los españoles considera que las administraciones deben ofrecer ayudas directas para la compra de vehículos. Esta cifra supera significativamente la media europea, que se sitúa en el 76%, y es considerablemente más alta que en mercados como Alemania o los Países Bajos.
El apoyo a la intervención pública se mantiene alto, alrededor del 76%, incluso cuando se plantea el control directo de los precios de los automóviles. Este nivel de aceptación es comparable al de otros grandes mercados europeos como Alemania (74%) y Bélgica (75%), aunque Italia destaca con un 83%.
Fuera de Europa, China (88%) y Turquía (92%) muestran un apoyo aún mayor a la regulación de precios.
El respaldo a las ayudas disminuye cuando estas se dirigen a los fabricantes en lugar de a los compradores. En España, el 66% apoya las subvenciones a los fabricantes, un porcentaje inferior al apoyo a las ayudas al consumidor. En otros países europeos, el nivel de acuerdo es aún menor, con Italia (58%), Francia (57%) y Alemania (53%) mostrando un menor apoyo.
El precio es determinante
La sensibilidad al precio ha influido en las prioridades éticas de fabricación. El 60% de los españoles está a favor de producir en países con costes más bajos para reducir el precio final del producto, una postura similar a la media internacional y superior a la de países como Alemania e Italia.
Además, el 77% de los compradores aceptaría una oferta más simplificada con menos variedad de modelos si eso garantiza un precio final más bajo.
A pesar de la importancia del precio, el componente aspiracional sigue siendo relevante. El 72% de los españoles considera que el diseño es un factor clave, y un 76% reconoce sentir el deseo de poseer vehículos que ven circular por la calle, una cifra superior a la media europea (65%).
Existe también una aceptación mayoritaria en Europa a relajar estándares y normativas técnicas para reducir el precio de los coches nuevos. El 72% de los europeos está a favor de reducir algunos requisitos regulatorios para facilitar la salida al mercado de vehículos más asequibles. España se sitúa en el 74%, Francia en el 75% y Alemania en el 71%.
Confianza en los concesionarios españoles
España se consolida como el país de la Unión Europea con mejor valoración de los puntos de venta físicos.
El 74% de los españoles tiene una imagen “muy buena” de los concesionarios, superando ampliamente la media europea (67%). Esta valoración positiva se extiende a los profesionales del sector, con un 73% de los consumidores valorando favorablemente a los vendedores españoles por su capacidad para entender las necesidades del cliente y ofrecer un asesoramiento adecuado en precio y financiación.
Digitalización en aumento
El estudio también identifica un cambio de tendencia hacia la digitalización en los hábitos de consumo. Aunque la confianza en el trato personal es alta, el 51% de los españoles ya se muestra dispuesto a comprar un coche íntegramente por internet, desde la búsqueda hasta el pago y la entrega. Este dato sitúa a España cinco puntos por encima de la media europea.













