El Evangelio como manual de empresa: las claves para un liderazgo basado en el servicio y el perdón

El Evangelio como manual de empresa: las claves para un liderazgo basado en el servicio y el perdón
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El Evangelio como manual de empresa: las claves para un liderazgo basado en el servicio y el perdón

En una sociedad que a menudo asocia el liderazgo con el estrés y las decisiones implacables, emerge una nueva perspectiva que busca transformar la dirección de equipos desde sus cimientos. El escritor Santiago José Portas ha presentado en el programa ‘Ecclesia Al Día’ de TRECE su libro ‘70 veces 7’, donde propone un paralelismo entre el liderazgo y el Evangelio para aprender a “liderar sin endurecerse”. En conversación con Raquel Caldas, Portas ha explicado que su obra no es “un texto piadoso para la empresa ni un texto de management espiritual”, sino una herramienta que invita al lector a realizar una analogía para dirigir desde el perdón, la verdad y la reconciliación.

El autor contrapone el modelo tradicional de jefe con la figura del líder que sirve, inspirándose directamente en el Evangelio. “En el evangelio, esa imagen de que se ciñe la toalla, la cintura, teniendo todo el poder que le da dios y se arrodilla y le lava los pies a los discípulos”, ha señalado Portas.

Este es el punto de partida que, a su juicio, es “perfectamente aplicable a la empresa”. Según el escritor, todo comienza desde el servicio, ya que si un buen líder no sirve, “al final no genera confianza, no genera que se impliquen los equipos, no consigue lo mejor de ellos”.

Durante la entrevista, Portas ha desgranado las virtudes que debe cultivar un buen líder, un recorrido que también aborda en los siete capítulos de su libro. Entre ellas, destaca la capacidad de capitanear el equipo, defender la verdad, la honestidad, saber corregir con delicadeza “separando la persona del problema” y delegar eficazmente. El autor critica la tendencia de algunos directivos a querer que sus equipos “sean clones nuestros”, y aboga por “saber empoderar también a los equipos desde sus talentos, desde sus virtudes, desde sus defectos, y construir desde esa unidad”.

Este enfoque conduce a que el liderazgo sea “reconocido por el equipo”.

Frente al “líder agresivo” que ha predominado durante mucho tiempo, Santiago José Portas se muestra optimista y cree que se está produciendo un cambio. “Cada vez las empresas se están dando cuenta de que a largo plazo ese liderazgo desde el servicio, desde el acompañamiento, desde poner a la persona verdaderamente, al trabajador en el centro, es mucho más rentable a largo plazo”, ha afirmado. A pesar del entorno empresarial “caótico”, las prisas y la presión por los resultados y los KPI, el autor confía en que cada vez más compañías están adoptando esta nueva línea de gestión.

Un elemento fundamental de este modelo es la justicia y la coherencia con los propios valores. Portas ha subrayado la importancia del acompañamiento, explicando que cuando un equipo se siente apoyado como personas, “el resultado es exponencial”.

Esta filosofía choca frontalmente con la mentalidad del “esto es así porque sí, porque soy el jefe”, una actitud que, según el autor, puede generar obediencia a corto plazo pero que “a largo plazo, pues genera distancia, poca implicación”. Para Portas, el líder no es la figura central, sino el medio para un fin mayor. Como recoge en su libro, “el líder no es el centro, es el cauce”.

‘70 veces 7’ no es solo un ensayo teórico, sino una guía eminentemente práctica. Cada uno de sus siete capítulos comienza con un versículo y concluye con un ejercicio personal y una práctica.

Portas ha destacado el ejercicio de “la silla vacía”, que invita a los líderes a preguntarse en cualquier reunión si están defendiendo sus intereses particulares o el bien común. “Si ponemos a la persona, el destino, nuestra finalidad o aquello por lo que estamos ahí en el centro, yo creo que la decisión probablemente coja ese camino mucho más realista”, ha explicado el autor.

El libro es, en palabras del propio autor, “personalísimo”. Nació como una recopilación de notas, “frases de una homilía, de una charla, de una convención, de algo que lees y te interpela”, que fue ordenando hasta construir un hilo conductor con el perdón como eje vertebrador. Portas ha confesado que fue su mujer quien, tras leerlo por primera vez, le dijo: “ahí estás tú”.

El texto recoge su experiencia de vida y de trabajo, y ver en él a su propio equipo le da “mucha más fuerza para seguir este camino del liderazgo”, demostrando que se pueden alcanzar los objetivos desde esta perspectiva.

Finalmente, el autor ha puesto el foco en la importancia de la corrección, que debe ser entendida como un acto de cuidado. Su máxima es que “corregir es cuidar”, un principio que debe aplicarse siempre desde el respeto y con el objetivo de ayudar. Portas ha recordado la regla de oro: “se corrige en privado, se alaba en público”. Si una corrección se aborda “pensando en la reconciliación y no en dejar la herida abierta”, se construye una relación a futuro.

El libro, publicado en un momento significativo como la Cuaresma, se presenta como una hoja de ruta para afrontar los problemas y gestionar personas de una manera que reconstruye y fortalece los vínculos.