Emergencia educativa en la Sierra de Cádiz tras las borrascas: Escuelas devastadas y acceso bloqueado

Emergencia educativa en la Sierra de Cádiz tras las borrascas: Escuelas devastadas y acceso bloqueado
Imagen de archivo: https://www.cadizdirecto.com/

Emergencia educativa en la Sierra de Cádiz tras las borrascas: Escuelas devastadas y acceso bloqueado

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

La Sierra de Cádiz se enfrenta a una crisis sin precedentes en los últimos años después del paso de una serie de borrascas que han causado estragos en la región.

USTEA Cádiz denuncia que las intensas lluvias, los fuertes vientos, los derrumbes de carreteras y las inundaciones han generado una situación de desamparo en el ámbito educativo, afectando a centros escolares, profesorado y alumnado. El sindicato exige una intervención inmediata por parte de la Delegación Territorial de Educación de Cádiz y la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, ante lo que consideran un “abandono prolongado” del entorno rural.

Según USTEA, los daños provocados por las borrascas han puesto de manifiesto la fragilidad de unas infraestructuras educativas y de carreteras que ya se encontraban deterioradas.

Las carreteras secundarias y comarcales, cuyo mantenimiento es deficiente, han quedado intransitables debido a los desprendimientos, aislando pueblos enteros y complicando el acceso a los centros educativos. En algunos casos, las rutas alternativas son estrechas, peligrosas y aumentan considerablemente los tiempos de desplazamiento del personal docente y del alumnado.

Un ejemplo destacado es el del profesorado itinerante del CRIPER de Benamahoma, que se encuentra prácticamente incomunicado debido a los derrumbes en las vías de acceso. Aunque la carretera se ha reabierto, solo pueden salir en horarios incompatibles con su jornada laboral.

Situación crítica en Grazalema y otros municipios

En Grazalema, el profesorado y el personal administrativo y de servicios (PAS) deben recorrer trayectos de hasta hora y media para llegar a sus puestos, triplicando el tiempo habitual.

USTEA denuncia que estas condiciones están generando un grave desgaste físico y emocional entre los trabajadores.

La situación se agrava con la suspensión del servicio de transporte escolar que conecta Grazalema, Villaluenga del Rosario y Benaocaz con el IES Las Cumbres de Ubrique, lo que ha privado a decenas de alumnos de Bachillerato y Formación Profesional de su derecho a la educación.

Además de los problemas de movilidad, USTEA denuncia el grave deterioro de varios centros educativos. El CEIP Sagrado Corazón de Torre Alháquime ha quedado devastado tras las inundaciones provocadas por el desbordamiento del río Guadalporcún, mientras que el CEIP Benafelix de Ubrique presenta daños estructurales que han obligado a su realojo temporal.

Otros colegios de Algodonales, Prado del Rey, Puerto Serrano, Madrigueras y Setenil de las Bodegas sufren filtraciones, goteras y aulas inutilizables, lo que dificulta el desarrollo normal del curso escolar.

USTEA insiste en que la situación actual es consecuencia de “años de desinversión en la educación pública rural” y reclama un plan urgente de inversión para reparar los centros educativos y mejorar las vías de acceso.

El sindicato también insta a la Junta de Andalucía a diseñar un protocolo de emergencia educativa para garantizar la continuidad del servicio en zonas rurales afectadas por catástrofes naturales, argumentando que “vertebrar el territorio rural pasa necesariamente por fortalecer su red educativa”.

La Sierra de Cádiz se enfrenta al reto de reconstruir no solo sus infraestructuras, sino también la confianza en las instituciones, que según los docentes, “han llegado demasiado tarde”.