
Aumentan a ocho las denuncias por presuntas agresiones sexuales en guardería de Zaragoza
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A casi medio año de que se destapara el caso de presuntas agresiones sexuales a niños en la guardería Waldorf Munay de Zaragoza, la Policía Judicial continúa investigando mientras el número de denuncias sigue en aumento. Ya son ocho las familias, con un total de diez menores afectados, que han presentado denuncia ante el juez.
Un extrabajador del centro, que realizaba labores docentes y de cuidado, es el principal investigado. La defensa, por su parte, lamenta la “agonía” que están viviendo tanto el acusado como las personas que gestionaban la guardería, la cual ya ha sido clausurada.
Investigación en curso
Según informaciones, los testimonios de los menores apuntan a la posible existencia de videos grabados durante los hechos, algo que los investigadores están analizando en este momento.
Los menores ya han prestado declaración en la cámara Gesell del Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA), un espacio diseñado para evitar la revictimización de los testigos. Además, agentes de la Sección de Análisis de Conducta de la Policía Nacional se han entrevistado con las familias.
Detalles del caso
El caso se hizo público en septiembre, cuando se detuvo a un empleado de la escuela infantil por presuntas agresiones sexuales a niños. El arrestado realizaba labores docentes y, según documentos internos de la escuela, estuvo a cargo de “pequeños de 11 a 15 meses” de edad.
El relato de los menores, algunos de los cuales aún presentan síntomas severos de trastorno de estrés postraumático, incluye supuestos abusos graves, especialmente durante los momentos de higiene, y presuntas grabaciones con el móvil en las que habría participado más de una persona.
Por el momento, solo hay una persona investigada.
Reacciones y cierre del centro
Un grupo de veinte familias dirigió una carta a los progenitores de la escuela O Farol –del mismo método educativo–, acusando a las dos responsables de la Waldorf Munay, familiares del investigado, de “aquiescencia” con los hechos denunciados y de “incumplimiento de sus obligaciones de custodia y protección”. Las familias han creado una plataforma para dar a conocer los hechos y “ofrecer un espacio de apoyo mutuo”.
El centro permanece cerrado desde noviembre.
La defensa pide que “se demuestre la verdad”
Desde la defensa del investigado lamentan la “agonía” que están sufriendo tanto su cliente como las personas que gestionaban la guardería. El abogado, José María Bayod, recuerda que la acusación ha pedido en dos ocasiones prisión y orden de alejamiento para el investigado, pero que “ni el fiscal ni el juez” lo han aceptado, lo cual considera “significativo” y que no sucedería si hubiera “indicios graves”.
“Esperamos que se aclare lo antes posible y que se demuestre la verdad. Han tenido que cerrar la escuela y se han tenido que ir de la ciudad. Queremos que quede limpia la imagen de las personas implicadas. Que se haga justicia”, reivindica el letrado, quien apunta que el juez ha tenido que “declarar secreto” el domicilio de su cliente para evitar problemas.













