DESCUBRIENDO MIRADAS EN LOS PAISAJES: UN VIAJE A ÍTACA

DESCUBRIENDO MIRADAS EN LOS PAISAJES: UN VIAJE A ÍTACA
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DESCUBRIENDO MIRADAS EN LOS PAISAJES: UN VIAJE A ÍTACA

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Existe un momento vital en el que los paisajes parecen devolvernos la mirada, transformando la acción de mirar en un acto de introspección. Las islas, al igual que las playas, se convierten en narradoras de historias.

Alberto Conejero explora esta conexión en “Tres noches en Ítaca”, donde tres hermanas viajan a Grecia para organizar el funeral de su madre, quien falleció en la isla de Ulises.

La madre, una mujer excéntrica que hablaba griego clásico y abandonó su vida anterior para vivir en Ítaca, dejó una huella profunda en sus hijas, Penélope, Elena y Ariadna.

El Peso del Recuerdo y la Dificultad de Compartirlo

En Escocia, existe un término para describir la tristeza de no poder transmitir un recuerdo intenso a alguien que no lo compartió: ‘aulasy’. Conejero captura esta distancia que nos separa, mostrando cómo Ariadna, una astrobióloga, nunca entendió a su madre hasta que se enfrentó al legado que dejó en Ítaca.

La hermana mayor de Ariadna le revela la magia de la isla: “Puede que esta isla no tenga playas cristalinas ni ruinas espectaculares ni pueblos pintorescos, pero tiene un silencio que todavía es inocente, tiene gente buena que todavía confía, y un mar que aún no se ha cansado de los hombres”.

Le explica cómo su madre veía lo sagrado en lo cotidiano, imaginando a los turistas como lotófagos y a las motos de agua como las peñas de los lestrigones.

Cuando el Paisaje Revela Historias Ocultas

Es en ese momento crucial de la vida, cuando descubrimos en los paisajes las miradas de los demás, que comenzamos a comprender sus historias y, por ende, las nuestras. La isla de Ítaca, con su aparente simplicidad, se convierte en un espejo donde las hermanas reflejan sus propias experiencias y descubren la conexión profunda que las une a su madre.

“Donde los demás solo ven apariencia, forma, presente, ella era capaz de ver un poco lo sagrado.

¿De dónde te crees que aprendiste tú a mirar lo que nadie más puede ver?”, reflexiona la hermana mayor, revelando el legado de una madre que encontró la belleza y el significado en un rincón aparentemente olvidado del mundo.