Josele Santiago, de Los Enemigos, publica sus memorias: “La droga fue nuestra guerra

Josele Santiago, de Los Enemigos, publica sus memorias: "La droga fue nuestra guerra
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Josele Santiago, de Los Enemigos, publica sus memorias: "La droga fue nuestra guerra

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La autobiografía de Josele Santiago, líder de Los Enemigos, ha generado gran expectación en el mundo de la música española. Su libro, “Desde el jergón”, se ha convertido en un fenómeno editorial, superando con creces las expectativas de su editorial, Contra.

Un recorrido por la intrahistoria de Los Enemigos

Escrito en presente para evitar la nostalgia, “Desde el jergón” es un fiel reflejo de Josele Santiago: áspero, profundo, conciso y descreído, pero también cariñoso y agradecido. El libro desvela los pensamientos del músico en diferentes momentos de su vida y las incontables experiencias que ha vivido.

Santiago desmenuza el origen de muchas de sus canciones, reflexionando sobre la incertidumbre de mantener vivo un grupo. A pesar de la conversación sobre su libro, el músico adelantó su entusiasmo por las canciones que ha compuesto para el próximo disco de Los Enemigos, considerándolas la mejor colección de su carrera.

Los inicios y la perseverancia

Josele Santiago relata cómo la idea de escribir su biografía surgió tras la creación de un perfil de Facebook para Los Enemigos, donde compartía anécdotas y detalles técnicos sobre sus canciones. La buena acogida del público le hizo pensar que tenía una historia interesante que contar: la de un grupo muy cabezota que, sin tener un gran éxito, ha perdurado durante cuarenta años.

La perseverancia ha sido una característica fundamental de Los Enemigos. Según Santiago, Chema, Fino y él nunca se han planteado tirar la toalla, incluso en los peores momentos. Esta actitud, en parte, se debe a la memoria de Lalo Cortés, su mánager fallecido en 1992, cuyo sueño era que los cuatro vivieran de la música.

Inspiraciones literarias y el Madrid de los 90

Aunque no es un gran aficionado a las biografías de músicos, Santiago menciona algunas excepciones, como la de Jerry Lee Lewis y la de los Louvin Brothers, “Satan is real”, que le inspiró a escribir su propio libro. Le atraen las historias de músicos que luchan por vivir de su arte.

En “Desde el jergón”, Santiago no pretende explicar sus canciones, sino mostrar las circunstancias que las rodean. A través de sus relatos, dibuja un retrato de la sociedad, como el Madrid de los años 90, que describe como un “supermercado de droga”.

Éxito, excesos y renacimiento

A pesar de no haber tenido nunca un gran éxito comercial, Los Enemigos vivieron una época de cachés desorbitados, coincidiendo con eventos como las Olimpiadas y la Expo de Sevilla. Santiago recuerda cómo el país cambió de repente, con cocaína al alcance de todos.

Tras una década de parón, Los Enemigos se reunieron y lograron recuperar su mejor versión. Santiago recuerda el reencuentro con Chema en el aeropuerto como un momento emocionante. Sin embargo, en 2024, Santiago sufrió un episodio de pánico escénico, una experiencia nueva para él.

Adicciones y el rock como salvación

En el libro, Santiago habla abiertamente de sus adicciones al alcohol y a las drogas. Considera que el rock también es una adicción, una inquietud y una curiosidad por descubrir nuevas canciones. “Recuerdo estar hospitalizado, muy mal, y pensar: no me voy a morir porque me quedan muchas canciones que escribir”, confiesa.

Santiago describe el escenario como el mejor y el peor lugar del mundo. Cuando hay sinergia con el público, es maravilloso, pero si las cosas no van bien, puede ser infernal. La culpa de defraudar al público es un peso difícil de superar.

Un libro para despojarse de la culpa

Josele Santiago reconoce que la publicación de “Desde el jergón” le ha servido para descargar una mochila de culpa y para recibir el cariño de la gente. El libro le ha ayudado a quitarse la sensación de haber defraudado a sus compañeros y al público tras su episodio de pánico escénico.

Santiago reflexiona sobre su adicción a las drogas, afirmando que, aunque siente haber perdido cinco años de su vida, no cree haber defraudado a nadie. Considera que fue una “guerra” que afectó a muchos jóvenes de su generación.

Más allá de las adicciones, el libro trata sobre la tozudez y la magia de hacer música. Santiago describe la experiencia de tocar en el escenario como un “viaje espacial” y un “árbol” al que se sube con sus compañeros.