
¿Puedo aparcar en el vado de mi propio garaje? La DGT responde
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Existe una creencia muy extendida entre muchos conductores: la de que tienen derecho a estacionar su vehículo en el acceso a su propio garaje, especialmente si este cuenta con la señalización de un vado. Sin embargo, la Dirección General de Tráfico (DGT) es clara: está prohibido aparcar en un vado señalizado, sin importar quién sea el propietario del vehículo o del inmueble.
Multa por estacionar en un vado, incluso si es el tuyo
Esta acción se considera una infracción grave y conlleva una sanción económica de 200 euros. A pesar de que existe la posibilidad de reducir este importe a la mitad (100 euros) por pronto pago, el hecho de ser el propietario del vado no exime de la multa. La ley no contempla excepciones.
Un vado permanente no es un espacio de estacionamiento reservado para uso privado, sino una licencia que el ayuntamiento otorga para garantizar el libre acceso a un inmueble las 24 horas del día.
El titular de la licencia paga por el derecho a que ese espacio se mantenga despejado, no por el derecho a ocuparlo con su propio coche.
La señal R-308 y la confusión común
La confusión surge al interpretar la señal R-308, que prohíbe el estacionamiento, como una reserva de uso particular. El pago de la tasa municipal del vado asegura que ningún vehículo, ni propio ni ajeno, pueda bloquear el acceso, protegiendo así la funcionalidad del garaje y la fluidez del tráfico en la zona.
Base legal de la prohibición
La base legal de esta prohibición se encuentra en la Ley de Tráfico y en el Reglamento General de Circulación. Este último, en su artículo 91.2, detalla que está prohibido estacionar “cuando se obstaculice la utilización normal del paso de salida o acceso a un inmueble de personas o animales, o de vehículos en un vado señalizado correctamente”.
Seguridad vial y convivencia
Esta infracción se califica como grave por razones de seguridad vial y convivencia. Un vehículo mal estacionado en un vado puede obligar a otros usuarios a realizar maniobras peligrosas o, en el peor de los casos, bloquear el paso en una situación de emergencia.
Además, si el vado atraviesa una acera, el coche se convierte en un obstáculo peligroso para los peatones.
La normativa es inflexible y no admite interpretaciones personales ni excepciones. La prohibición se aplica a cualquier vehículo, independientemente de si pertenece al dueño de la casa, a un familiar, a un amigo o a un desconocido.
El objetivo de la regulación es preventivo, buscando asegurar que el acceso esté siempre disponible y evitar posibles conflictos de tráfico o entre vecinos. La única forma de evitar la multa de 200 euros es recordar que el vado es una garantía de paso libre, no un aparcamiento privado.













