
El Papa Francisco anima a las parroquias a acoger a los marginados durante la Cuaresma
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El Papa Francisco ha instado a las parroquias a ofrecer apoyo a las personas sin hogar, víctimas de violencia y explotación sexual. Durante la misa del primer domingo de Cuaresma en la iglesia salesiana del Sagrado Corazón de Jesús en Roma, el Pontífice enfatizó la importancia de ser “fermento del Evangelio en la comunidad local” y “signo de cercanía y caridad”.
Aprovechó la ocasión para elogiar la “incansable labor diaria” de la congregación fundada por San Juan Bosco.
Un llamado a redescubrir el Bautismo
En su homilía, el Papa recordó que la Cuaresma es un tiempo litúrgico intenso que ofrece la oportunidad de “redescubrir la riqueza de nuestro Bautismo” y “vivir como criaturas plenamente renovadas gracias a la Encarnación, muerte y Resurrección de Jesús”.
Francisco recalcó que la “nueva humanidad nace de la fuente bautismal”, por lo que este tiempo de preparación para la Semana Santa es un llamado a “redescubrir la gracia del Bautismo, como fuente de vida que habita en nosotros y nos acompaña dinámicamente con el máximo respeto por nuestra libertad”.
La gracia como impulso hacia el amor
El Papa aseguró que el Bautismo “nos impulsa constantemente a un nuevo camino, ya que la gracia es una voz interior que nos impulsa a conformarnos a Jesús, liberando nuestra libertad para que encuentre plenitud en el amor a Dios y al prójimo”. Advirtió que esta cercanía con los demás “no es una búsqueda del propio poder, sino un amor que se entrega a sí mismo y que nos hace a todos hermanos”.
Un espacio de acogida en Roma
El obispo de Roma recordó que la construcción de la parroquia salesiana del Sagrado Corazón de Jesús fue una petición del Papa León XIII a San Juan Bosco, creando un espacio de “proximidad, de cercanía ante los desafíos de este territorio”.
Esta parroquia se ha convertido en hogar de “muchos jóvenes universitarios, personas que viajan diariamente para trabajar, inmigrantes en busca de empleo y jóvenes refugiados que, gracias a la iniciativa de los Salesianos, han encontrado la oportunidad de conocer a compañeros italianos y llevar a cabo proyectos de integración”.
También alberga a “nuestros hermanos y hermanas sin hogar que encuentran refugio en los espacios de Cáritas en Via Marsala”.













