PLÁCIDO DOMINGO: DE ASPIRANTE A TORERO A DEFENSOR DE LA TAUROMAQUIA

PLÁCIDO DOMINGO: DE ASPIRANTE A TORERO A DEFENSOR DE LA TAUROMAQUIA
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PLÁCIDO DOMINGO: DE ASPIRANTE A TORERO A DEFENSOR DE LA TAUROMAQUIA

Foto: Efe – Todos los derechos reservados

En julio de 2010, mientras Cataluña prohibía las corridas de toros, en Madrid, el Teatro Real ofrecía una ovación histórica de media hora a Plácido Domingo tras su actuación en ‘Simon Boccanegra’. El barítono, agradecido, tomó su capa roja y realizó lances taurinos en el escenario, al grito de «¡torero, torero!». Domingo declaró que lo hacía en defensa de la libertad de asistir a los toros, mostrando su orgullo por “todo lo español”.

Un sueño de infancia: ser torero

Pocos sabían que el famoso director de orquesta soñaba de niño con ser torero. Asistía a las corridas dominicales y escribía crónicas taurinas para su colegio.

Así lo revela en el ‘Libro verde del toro bravo’ de la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia (Ructl), donde diversas voces expresan su admiración por la tauromaquia.

Domingo recuerda: «Mis domingos de jovencito eran por la mañana a ver el partido de fútbol y por la tarde a los toros. Estaba muy fascinado por la multitud, el entusiasmo general, la música, y muy atento porque tenía que escribir la crónica de la corrida de toros dominical para la escuela».

La pasión por el toro bravo

El tenor, fiel al lema de los ganaderos, “Si descanso, me oxido”, destaca la importancia del trabajo y la afición en el mundo del toro bravo. En una entrevista con ABC, afirmó: «La edad no justifica que perdamos nuestro entusiasmo ni nos impide seguir soñando».

En el ‘Libro verde’, relata que nunca faltó «a la corrida de toros dominical» y que, como muchos, soñaba con ser «un torero valiente».

La tauromaquia y la cultura

Domingo reconoce la importancia cultural de la tauromaquia, con su conexión entre «vida y muerte», similar a la ópera. En un homenaje a la Generación del 27 en Sevilla, recordó cómo los poetas de esa época valoraron la tauromaquia en la cultura española, exaltando «el valor, el temple, la musicalidad, el baile, gallardía y colorido» del toreo.

Además, evocó la «misteriosa energía que capacita al hombre para mandar en su vida y en su muerte» presente en la esencia del toreo.

La importancia del proceso

Domingo lamenta el desconocimiento sobre la tauromaquia: «Frecuentemente, solo se conoce el epílogo y se desconoce el proceso tan preciado para nuestro territorio que lleva el toro bravo».

Destaca la relevancia del ganado de lidia como guardián de la biodiversidad de la dehesa, su valor medioambiental y el esfuerzo de los ganaderos por preservar una raza única y un ecosistema ancestral.

Según el barítono, el ‘Libro verde’ servirá para «fortalecer la conciencia de las personas sobre el tema medioambiental».

Orgullo noble y salvaje

Domingo elogia la imagen del toro, «orgullo salvaje junto con nobleza; vida y muerte»: «El toro simboliza una fuerza indomable y su fuerza se forma directamente por la naturaleza en la que nace y crece. El mundo del toro bravo ha sido inspiración de pintores, escultores, escritores, compositores… Es innegable que está profundamente conectado a nuestro patrimonio cultural».