Entre la lluvia y la bravura: Un homenaje al toro en Las Ventas

Entre la lluvia y la bravura: Un homenaje al toro en Las Ventas
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Entre la lluvia y la bravura: Un homenaje al toro en Las Ventas

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La Sala Antonio Bienvenida de Las Ventas fue el escenario de la entrega del premio Luis Fernández Salcedo a la corrida más encastada de la Feria de San Isidro 2025, otorgado por la peña Los de José y Juan. Un evento que se convirtió en un sentido homenaje al toro bravo.

Dos visiones unidas por la pasión

El acto contó con la presencia de Borja Domecq, ganadero de Jandilla, y José Joaquín Moreno de Silva, responsable de Saltillo, quien actuó como moderador. Dos figuras con miradas distintas sobre el campo bravo, pero unidas por la misma ética y búsqueda de la verdad.

Moreno de Silva, si bien reconoció no ser un gran partidario del encaste Domecq, elogió la capacidad de Jandilla para que sus toros vayan a más, un aspecto que considera de gran valor en la ganadería. Compartió las dificultades que el sector ha enfrentado, desde las lluvias que afectan las pezuñas hasta las enfermedades que merman las camadas.

Subrayó la importancia del manejo adecuado, el cuidado y la comprensión del toro, así como el valor del caballo como indicador de bravura. Criticó duramente los indultos que considera injustificados, abogando por un concepto de bravura que se manifieste en equilibrio, entrega y duración.

El legado de Jandilla y los desafíos del presente

Borja Domecq, ganadero de cuarta generación, compartió su visión desde la experiencia del campo, entendiendo la bravura como un organismo en constante evolución. Reconoció una década inolvidable para su ganadería, destacando la regularidad del último año. Recordó que los Domecq siempre han compartido el impulso de seguir avanzando, adaptándose a los cambios del público y los toreros, pero manteniendo al toro como eje central.

Domecq resaltó la importancia del toro que permite crear, aquel que embiste despacio pero empuja, que traza la línea curva y da profundidad.

Describió cómo la exigencia en los tentaderos ha evolucionado, cómo se ha depurado la ganadería y cómo la solidez económica es fundamental para sostener una casa ganadera. Rememoró el incendio que devastó parte de su finca, las pérdidas sufridas y la necesidad de mirar hacia adelante. También se refirió a las recientes lluvias torrenciales, sus efectos en la salud de los toros y la necesidad de comprensión en el inicio de la temporada.

“Tiene que salir un toro presentable, pero teniendo en cuenta el sufrimiento que el toro y la gente del campo hemos pasado”, enfatizó Domecq, pidiendo sensibilidad ante las adversidades climáticas.

Selección, alimentación y el papel matriarcal

Domecq defendió la selección como motor de la evolución del toro bravo, destacando la importancia de la alimentación, la sanidad y el manejo. Se declaró partidario de un enfoque matriarcal, convencido de que la calidad de las vacas es determinante en la bravura.

La regularidad, afirmó, nace de las madres.

Indulto: ¿Un león o la bravura en todos los tercios?

Ante la pregunta de un aficionado sobre la posibilidad de usar el caballo tras la faena para indultar a los toros, Domecq respondió con humor: “O mejor sacamos un león, y si gana el toro lo indultamos”. Reflexionó sobre la importancia de que el toro demuestre su bravura en todos los tercios, más allá de prolongar la prueba innecesariamente. “Todo toro tiene un final. Si ha demostrado su bravura desde que salió, ¿es necesario exprimirlo más?”, cuestionó, recordando la máxima de su abuelo: “La bravura es capacidad de lucha hasta la muerte”.

El evento dejó la sensación de que la bravura, para tener futuro, debe ser exigente, honesta y viva.

Un recordatorio de que la bravura es el corazón del toreo, y quienes la crían la defienden cada día contra todo.