
El programa de Plena Inclusión que da voz a las mujeres con discapacidad en La Rioja para construir su futuro
En La Rioja, donde cerca de 2.000 personas viven con discapacidad intelectual, la entidad Plena Inclusión juega un papel fundamental en su acompañamiento. Su programa ‘Mujer’, que trabaja semanalmente con 25 usuarias fijas, se ha convertido en una herramienta esencial para que ellas puedan construir su propio proyecto de vida con una mayor autonomía y seguridad.
La iniciativa ofrece orientación en la toma de decisiones, apoyo en trámites, búsqueda de vivienda o empleo y acompañamiento en procesos judiciales o médicos.
El programa se articula en varias ramas, como los talleres ‘¿Por qué soy mujer?’, que según explica Bianca Stoian, responsable del programa, se imparten en Logroño, Calahorra y Nájera. Lucía, una de las participantes, detalla que en ellos se trabajan temas como “la autoestima, los derechos de la mujer, la igualdad o la prevención de la violencia”.
Según describe, no se trata solo de escuchar, sino de “hablar, opinar, compartir experiencias y aprender unas de otras en un espacio seguro donde cada mujer puede expresarse con libertad”.
Otra de las actividades clave son los ‘cafés tertulia’, definidos por Laura, otra usuaria, como “espacios sencillos y cercanos para compartir”. En estas reuniones, las mujeres hablan de sus preocupaciones y alegrías sin ser juzgadas.
“Muchas veces solo necesitamos eso, que alguien nos escuche”, confiesa Laura. Bianca Stoian, responsable del programa, añade que estos encuentros son “muy enriquecedores” y en ellos participan mujeres de distintas entidades como Arpautismo, Igualati o Asprodema, lo que permite crear amistades y redes de apoyo.
El programa también incluye una línea de ‘Apoyo a Madres’, que, según explica la usuaria Sonia, ofrece acompañamiento a citas médicas o reuniones escolares y ayuda para organizarse en el día a día.
El objetivo es que aprendan a gestionar el estrés, a poner límites y a entender mejor a sus hijos. “Porque para cuidar también tenemos que cuidarnos”, subraya Sonia, resumiendo la filosofía de este apartado.
El papel del voluntariado es también fundamental para el éxito del programa.
La entidad cuenta con 97 voluntarios y, como detalla Bianca Stoian, una voluntaria acompaña a un grupo de mujeres para fomentar su autonomía en tareas cotidianas como ir a una cafetería. Stoian anima a más personas a sumarse, asegurando que “no pedimos una formación previa” y que cualquiera que desee participar será “más que bien recibida”.













