El curioso pueblo burgalés que ondea banderas de Noruega

El curioso pueblo burgalés que ondea banderas de Noruega
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El curioso pueblo burgalés que ondea banderas de Noruega

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En un rincón de la provincia de Burgos, un pequeño pueblo llamado Covarrubias sorprende a sus visitantes con un espectáculo inusual: decenas de banderas de Noruega ondeando en sus calles y edificios emblemáticos. Esta peculiaridad, lejos de ser un mero adorno, esconde una fascinante historia de amor, diplomacia y promesas olvidadas que se remonta al siglo XIII.

Un enlace real y un trágico destino

Todo comenzó en 1257, durante el reinado de Alfonso X el Sabio. Castilla, buscando alianzas estratégicas en Europa, propuso al rey noruego Haakon IV un matrimonio entre su hija, la princesa Kristina, y uno de los hermanos del monarca castellano. La unión, más allá de fortalecer lazos familiares, buscaba afianzar intereses comerciales y asegurar el apoyo al Sacro Imperio.

La joven Kristina, nacida en Bergen, emprendió un largo y arduo viaje desde su hogar hasta tierras burgalesas. Tras cruzar el Mar del Norte y atravesar Francia, llegó a Castilla en diciembre de 1257. En Valladolid, tuvo la oportunidad de elegir esposo entre los hermanos de Alfonso X, optando finalmente por el infante Felipe, abad de la Colegiata de Covarrubias. La boda se celebró con gran pompa en marzo de 1258.

El matrimonio se instaló en Sevilla, donde la princesa nunca se adaptó al clima ni a las costumbres castellanas. La nostalgia por su tierra natal la sumió en una profunda tristeza. Apenas cuatro años después de su llegada, Kristina falleció sin descendencia, a los 28 años. Su cuerpo fue trasladado y enterrado en la Colegiata de San Cosme y San Damián de Covarrubias, un hecho que vincularía para siempre su nombre con esta villa.

Un hallazgo arqueológico que revive la historia

La historia de la princesa permaneció olvidada durante siglos, hasta que en 1958 un hallazgo arqueológico en el claustro de la Colegiata revivió el interés por su figura. Al abrir un sepulcro de piedra caliza del siglo XIII, los investigadores encontraron un esqueleto femenino de elevada estatura con restos de cabellos rubios y ricos ropajes. Las características físicas coincidían con los estándares nórdicos y la edad de la infanta. Junto al cuerpo se halló un pergamino con versos de amor y una receta de ajo para tratar el mal de oído, posible causa de su muerte.

Este descubrimiento marcó el inicio de las relaciones diplomáticas modernas entre Noruega y Covarrubias.

Un templo en honor a San Olav y un legado cultural

Uno de los deseos de la princesa Kristina antes de morir era la construcción de un templo en honor a San Olav, el patrón de Noruega. Su esposo, Felipe, prometió cumplir su voluntad, pero su muerte prematura y el paso del tiempo dejaron la promesa incumplida durante más de 750 años. Finalmente, en 2011 se inauguró la Capilla de San Olav en el Valle de los Lobos, a las afueras de Covarrubias.

El vínculo cultural entre Covarrubias y Noruega se ha consolidado a través de la Fundación Princesa Kristina de Noruega y diversas actividades que celebran esta herencia compartida. Cada mes de octubre, el festival Notas de Noruega llena las calles del pueblo con música escandinava, mercadillos de productos típicos y eventos internacionales. Frente a la colegiata se erige una estatua de bronce de la princesa, donada por la ciudad noruega de Tonsberg en 1978.

Además, una campana situada junto a su sepulcro mantiene viva una tradición popular que invita a las jóvenes solteras a tocarla para encontrar el amor.

Covarrubias: un destino turístico con sabor nórdico

En la actualidad, proyectos como Conexión Noruega buscan transformar este legado histórico en un motor de desarrollo sostenible y turismo de calidad para la región. La iniciativa pretende atraer a la población senior y a nómadas digitales que busquen un entorno rural con buena conectividad.

Covarrubias ha pasado de recibir unas pocas decenas de visitantes noruegos a superar el millar en años recientes. El objetivo es posicionar a la villa como un destino de referencia donde la historia medieval y la naturaleza se fusionan.