
CUATRO AÑOS DE GUERRA EN UCRANIA: LA HISTORIA DE KHRYSTYNA, UNA JOVEN REFUGIADA EN ESPAÑA
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Se cumplen cuatro años desde el inicio del conflicto bélico en Ucrania, una crisis que ha provocado el desplazamiento de millones de personas. Entre ellas, Khrystyna Melnykova, quien llegó a España en 2022 buscando un nuevo comienzo. Desde Burgos, comparte su experiencia de superación y resiliencia.
Un viaje incierto hacia España
Khrystyna recuerda su llegada a España como un momento envuelto en incertidumbre. Con tan solo 15 años, viajó en autobús junto a otros cuarenta ucranianos, sin conocer su destino final ni las familias que los acogerían.
La mitad del grupo fue destinada a Madrid, mientras que Khrystyna y el resto se establecieron en Burgos.
Durante los primeros tres meses, Khrystyna y su madre fueron acogidas por una familia española. Este periodo fue crucial para adaptarse a una nueva rutina, asistiendo a la escuela para aprender el idioma y permitiendo que su madre encontrara trabajo. A pesar de los esfuerzos, Khrystyna reconoce que la vida nunca volvería a ser la misma.
Adaptación y trabajo en la “España despoblada”
Radicada en una zona rural de España, Khrystyna se vio obligada a abandonar sus estudios de Periodismo a los 17 años para empezar a trabajar. “Lo necesitaba, porque si no lo hago yo, nadie lo hace por mí”, afirma.
Desde entonces, ha desempeñado diversos trabajos, como intérprete de español y ucraniano, traductora, niñera y camarera.
La integración de Khrystyna ha sido facilitada por la ONG ACCEM en Burgos, que le ha brindado apoyo económico y lingüístico. Ella describe a España como un “país muy acogedor” y agradece el trato recibido. “Poco a poco estoy construyendo algún futuro para mí”, comenta sobre su decisión de permanecer en el país por el momento.
La preocupación por quienes quedan en Ucrania
A pesar de la distancia, Khrystyna se mantiene fuerte, impulsada por el recuerdo de quienes continúan en Ucrania. “Tengo que seguir adelante, porque hay militares ucranianos que actualmente están en el frente, están luchando por mi libertad para que yo pueda seguir viviendo”, reflexiona.
Siente que no puede permitirse quejarse, considerando las dificultades que enfrentan sus compatriotas.
La joven expresa una preocupación constante por su hermano mayor, quien reside cerca de la frontera con Rusia. La situación es crítica, con cortes de electricidad y gas que duran hasta 19 horas diarias debido a los ataques rusos a las infraestructuras. Khrystyna lamenta que “cada invierno en Ucrania es peor todavía”.













