
PETA exige el traslado del macaco Punch a un santuario
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La organización PETA ha solicitado el traslado del macaco japonés Punch a un santuario, argumentando que el animal sufre un trauma debido al cautiverio y al aislamiento en el zoológico municipal de Ichikawa. La situación de Punch se hizo pública después de que se difundieran videos que mostraban al pequeño macaco aferrado a un peluche dentro de su recinto, atrayendo a miles de visitantes y generando gran interés en las redes sociales.
PETA alza la voz por el bienestar de Punch
En un comunicado, el presidente de PETA Asia, Jason Baker, expresó que “como todos los macacos, Punch debería crecer en un grupo familiar unido, aprendiendo habilidades sociales vitales y explorando un hábitat natural rico, y no buscando el consuelo de un juguete en un pozo de cemento”. PETA enfatiza que el interés masivo en el mono oculta una situación delicada y pide al zoológico que facilite su traslado.
La organización insta al zoológico a “hacer lo correcto” y cambiar el destino del macaco. PETA describe el comportamiento del animal como una respuesta a la falta de su madre y a la vida en un espacio cerrado, afirmando que “lo que algunos llaman adorable es en realidad un vistazo al trauma de un primate joven y muy sociable que lidia con el aislamiento y la pérdida”.
PETA comparó el caso de Punch con el de otros animales que se hicieron virales en internet, recordando que la popularidad no debe eclipsar las necesidades básicas de la especie.
El zoológico cuida de Punch tras el rechazo materno
Punch nació en julio y fue rechazado por su madre poco después del parto. El personal del zoológico se hizo cargo de su cuidado y le proporcionó un peluche de orangután naranja para ofrecerle un punto de apoyo, ya que los macacos recién nacidos se agarran al cuerpo de sus madres para sentirse seguros.
Según Takashi Yasunaga, portavoz del centro, “los bebés de macaco japonés se suelen agarrar a sus madres o a otros ejemplares para sentirse seguros”, lo que motivó la decisión de dejarle el muñeco al ver que se aferraba a él con fuerza.
Aunque Punch vive en un grupo de más de cincuenta macacos y pasa el día cerca de sus congéneres, se han difundido grabaciones en las que otros ejemplares lo empujan o intimidan cuando intenta acercarse, generando críticas y preguntas sobre su integración.
El zoológico defiende el proceso de socialización de Punch
El zoológico presentó oficialmente a Punch el 5 de febrero, recibiendo miles de mensajes en pocas horas, lo que atrajo a visitantes y creadores de contenido. La dirección del centro emitió un comunicado asegurando que el incidente captado en video fue puntual y que Punch intentaba interactuar con otra cría cuando una hembra adulta lo apartó. El zoológico considera que se trató de “un proceso normal de socialización de la especie” y explicó que la hembra que lo reprendió parecía ser la madre del otro ejemplar con el que Punch intentaba jugar.
Mientras el debate continúa, el macaco sigue aferrado a su peluche en el zoológico de Ichikawa, convirtiéndose en uno de los principales atractivos del lugar.













