
CUARTO ANIVERSARIO DEL CONFLICTO EN UCRANIA: LA COMUNIDAD EN CANTABRIA RECUERDA A LAS VÍCTIMAS
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Se cumplen cuatro años desde el inicio de la guerra en Ucrania, un conflicto que continúa marcando la vida de los casi 2.800 ucranianos residentes en Cantabria. Muchos llegaron antes de la invasión, otros huyeron de ella, pero todos comparten la misma preocupación por el futuro de su país.
Un refugio ucraniano en Santander
Galina, propietaria de una tienda de productos ucranianos y del este de Europa en Santander desde hace 25 años, vive la guerra de cerca. Su negocio se ha convertido en un punto de encuentro para sus compatriotas y en un vínculo constante con la realidad ucraniana.
Su familia reside en Leópolis, y la primera acción de Galina cada mañana es revisar su teléfono móvil en busca de noticias que confirmen que sus seres queridos han pasado la noche a salvo de los bombardeos.
La guerra persiste en la distancia
“La guerra sigue de verdad”, afirma Galina con serenidad. Aunque el conflicto haya perdido protagonismo en los medios de comunicación, la incertidumbre sobre los suministros básicos y la resistencia de las infraestructuras sigue siendo una constante para quienes tienen familia en Ucrania.
Desde la distancia, el sufrimiento se vive de manera diferente.
“Me parece que nosotros aquí tenemos más miedo que ellos allí”, reflexiona Galina, explicando que en Ucrania la gente se acostumbra al sonido de las sirenas, una realidad difícil de comprender desde fuera.
Ayuda humanitaria desde Cantabria
La comunidad ucraniana en Cantabria ha mantenido una activa labor de apoyo desde el inicio de la invasión, organizando envíos de ayuda humanitaria. Inicialmente, se enviaban camiones completos; ahora, la ayuda se enfoca en necesidades más específicas, como material térmico para soportar las bajas temperaturas en el frente.
Galina mantiene contacto directo con soldados ucranianos, quienes le informan sobre las necesidades más urgentes. A pesar de la difícil situación, le conmueve la actitud de los combatientes, quienes siempre insisten en que siguen luchando y que no hay que preocuparse, aunque necesiten ayuda.
Un gesto particularmente emotivo para Galina ha sido el apoyo de niños de Santander, quienes han escrito cartas con dibujos y palabras de ánimo para los soldados ucranianos, demostrando que la guerra sigue presente en la conciencia colectiva.
Acto conmemorativo en Santander
Para conmemorar el cuarto aniversario del inicio de la guerra, la comunidad ucraniana ha convocado una marcha en Santander. El acto incluirá una oración por las víctimas, un minuto de silencio y la lectura de un manifiesto.
El objetivo, según Galina, es recordar a las víctimas, mostrar apoyo a quienes resisten y pedir que no se olvide la situación que vive su país.
Tras cuatro años, la guerra sigue siendo una realidad dolorosa, incluso a miles de kilómetros de distancia.













