
Un estudio revela el nuevo perfil del profesor del siglo XXI: "De transmisor de información a líder pedagógico, tiene que ser un gestor emocional del aula"
Un estudio de ámbito nacional, titulado ‘Competencias docentes en el siglo XXI’, ha definido el nuevo perfil que deben tener los profesores para afrontar los retos actuales en la educación. La investigación, liderada por la doctora Rosa García Bellido desde la Universidad CEU Cardenal Herrera, identifica las habilidades clave para manejar la multiculturalidad en las aulas, la atención a la diversidad y el uso de las tecnologías, según se ha analizado en el programa ‘Herrera en COPE Valencia’.
La principal conclusión es que el modelo educativo ha evolucionado radicalmente.
Según explica García Bellido, se ha abandonado el enfoque transmisivo de hace 30 años, que estaba “más centrado en los contenidos”. Antes, “el centro era el profesor y el alumno almacenaba la información”, pero ahora el centro es el alumno y el enfoque es “mucho más activo”.
Este cambio social y tecnológico exige un nuevo perfil profesional.
“Necesitamos un docente que también se adapte a esas necesidades sociales”, afirma la investigadora. El profesor ya no es un mero transmisor de conocimientos, sino que se ha convertido en “un facilitador, un líder pedagógico, un gestor emocional del aula”, un perfil muy diferente al de antes.
Los resultados del estudio, que para los investigadores “era lo que esperábamos”, confirman que los directores de centros educativos valoran especialmente las competencias interpersonales y socioemocionales.
Sin embargo, la investigación también ha destapado una carencia significativa: “detectan una falta de competencia comunicativa”. García Bellido señala con preocupación que “cada vez la gente joven tiene una competencia en comunicación lingüística más baja”.
La inteligencia artificial (IA) ha irrumpido con fuerza en el panorama educativo, actuando como “un facilitador”.
Lejos de prohibirla, el estudio subraya la necesidad de que el docente desarrolle una competencia digital crítica para “integrar esa tecnología con un sentido pedagógico y sobre todo una formación ética”. Para Rosa García Bellido, “la IA no creo que sustituya al docente, pero sí que redefine su rol hacia un perfil más estratégico, crítico y orientador”.
Ante este escenario, la líder del estudio advierte de la importancia de enseñar a pensar de forma crítica.
“Si no hacemos a nuestros alumnos pensar y nosotros no pensamos, cualquier información que nos llegue de la inteligencia artificial, de Internet, etcétera, la vamos a dar como buena”, razona García Bellido, que considera a los maestros “tan importantes como un médico, porque el futuro de una persona depende también de ellos”.
Esta transformación ya se refleja en la formación de los nuevos maestros. Sofía Márquez, estudiante del doble grado de Educación Primaria e Infantil en el CEU y alumna de García Bellido, confirma que en la universidad se da “mucho énfasis en la educación en valores y en la atención individualizada”.
En su experiencia en prácticas, ha comprobado que “cuando tú trabajas con los alumnos desde un punto de vista más cercano y empático, el alumnado responde mejor y participa más activamente”.
Para Sofía Márquez, el “mayor reto, sin duda, es la respuesta a la diversidad”. La futura docente explica que “cada alumno tiene su propio ritmo, sus necesidades y su contexto, y conseguir que todos tengan las mismas oportunidades es uno de los mayores retos”.
La estudiante ve el nuevo estudio como una “herramienta muy útil para orientar la formación del profesorado hacia las necesidades reales que encontramos en el aula”.
Considera, además, que la investigación “puede complementar la formación que ya recibimos en la universidad”, validando el camino que ya se ha comenzado a recorrer en las aulas.













