
VOX pospone el debate sobre la prohibición del velo islámico en Andalucía
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La formación Vox en Andalucía ha pospuesto durante ocho meses el debate y votación en el Parlamento andaluz de su propia iniciativa para “prohibir el velo islámico”. La proposición no de ley, presentada en junio de 2025, fue admitida a trámite pero no ha sido incluida en el orden del día del Pleno, priorizando otras cinco iniciativas registradas posteriormente.
Prioridades cambiantes
A pesar de contar con 14 diputados y tener la capacidad de incluir iniciativas prioritarias en cada Pleno, Vox ha optado por dar prioridad a otras propuestas sobre vivienda, acceso a servicios públicos para españoles, supresión de la figura de arraigo, rebajas fiscales para jóvenes y familias, y regularización masiva de inmigrantes ilegales. De estas, solo la primera fue aprobada con el apoyo del PP.
Fuentes del grupo parlamentario justifican la decisión alegando un “cupo limitado” de iniciativas que pueden llevar al Pleno y las restricciones impuestas por la Mesa, donde el PP tiene mayoría absoluta. Sin embargo, la Mesa ya había dado luz verde al debate sobre el rechazo al velo islámico cuando Vox lo solicitara.
Contra la “islamización de Andalucía”
Vox ha manifestado en repetidas ocasiones su preocupación por la supuesta “islamización” de Andalucía, especialmente en los colegios públicos con alta presencia de inmigrantes.
En línea con esta postura, el partido ha presentado una nueva proposición de ley para “rechazar la implantación del menú halal en comedores escolares y hospitales” por considerarlo contrario a las costumbres españolas. La carne halal debe ser tratada de acuerdo con la Ley Islámica, proveniente de animales que no han sido alimentados con hormonas y sacrificados según el rito islámico.
Estrategia nacional
Tanto el rechazo a la comida halal como la propuesta de prohibir el velo islámico son iniciativas políticas impulsadas desde la dirección nacional de Vox, distribuidas a las Cámaras autonómicas para generar un debate cultural en contra de los inmigrantes musulmanes y árabes.
Impacto en el Partido Popular
Estos temas ponen en una situación comprometida al PP en las comunidades donde gobierna. En Baleares, por ejemplo, el Parlamento aprobó con el apoyo del PP una proposición no de ley que insta al Gobierno central a prohibir el uso del burka y el niqab en espacios públicos.
Vox anticipó el debate sobre la prohibición del velo integral en los parlamentos autonómicos antes de llevarlo al Congreso, obligando al PP a tomar posición en los territorios donde gobierna. Sin embargo, en Andalucía, Juanma Moreno ha optado por no abrir ese debate en la antesala de las elecciones, donde busca la mayoría absoluta frente al auge de la extrema derecha.
Rechazo en el Congreso y propuestas alternativas
En el Congreso, el PP se quedó solo al apoyar la proposición de Vox para prohibir el niqab o el burka, y la iniciativa decayó por falta de respaldo. La propuesta de Vox incluía sanciones para las mujeres que incumplieran la medida, desde la expulsión de España hasta multas de hasta 20.200 euros.
El texto de la proposición de Vox en Andalucía contra el velo islámico comparte las mismas consignas xenófobas que la iniciativa rechazada en el Congreso, vinculando a los extranjeros que profesan el Islam con un supuesto aumento de la delincuencia, sin aportar datos oficiales ni citar estadísticas del Poder Judicial.
La propuesta de ley andaluza contiene cuatro puntos, incluyendo la obligación del Gobierno de Moreno a posicionarse contra el velo islámico y “cualquier otro atuendo o vestimenta islámica” que atenten contra los derechos de las mujeres y sean incompatibles con la identidad, cultura y costumbres españolas.
Además, insta al Gobierno de España a “prohibir el velo islámico”, “endurecer toda sanción dirigida a castigar las prácticas islámicas que atentan contra los derechos y la dignidad de las mujeres”, y “garantizar la igualdad entre hombres y mujeres, la integración cultural y el respeto por las tradiciones, cultura, idiosincrasia y valores propios de España”.
Tras el rechazo en el Congreso de la ley de Vox para impedir el uso del burka y del niqab, el PP registró su propia iniciativa que plantea una prohibición genérica de “cualquier tipo de vestimenta, prenda, accesorio u otros elementos que oculten total o parcialmente el rostro” en “espacios públicos o de acceso público”, con multas de entre 100 y 600 euros.













