
Apicultores de Cantabria Alzan la Voz por un Futuro Sostenible
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Apicultores de Cantabria se concentraron este viernes en la plaza de Alfonso XIII de Santander, frente a la oficina de Correos, para hacer visible la precaria situación que enfrenta el sector. Vestidos con sus trajes de trabajo y portando ahumadores, buscaron atraer la atención del público para exigir mayor control, transparencia y un respaldo real que garantice el porvenir de la apicultura en la región.
Un Sector en Crisis: Precios a la Baja y Competencia Desleal
“No podemos vivir de nuestra profesión”, declara Manuel Barquín, apicultor profesional y miembro directivo de la Asociación Montañesa de Apicultores, al explicar la principal preocupación del gremio. Barquín denuncia un mercado con controles ineficientes que propician el engaño y desploman los precios. “Se está vendiendo gato por liebre a mucha gente, y esto arrastra a la baja los precios de la miel”, afirma, advirtiendo que esta situación puede llevar a la desaparición de los apicultores profesionales.
Si bien el acuerdo con Mercosur podría agravar la situación, Barquín enfatiza que el problema es anterior y se muestra escéptico respecto a las cláusulas de control.
“Suena muy bien, pero, ¿quién verifica que eso se cumpla luego? Para cuando se verifica, si es que se hace, estás muerto…”, lamenta.
Claves para Identificar la Miel Auténtica
Barquín reconoce la dificultad que tiene el consumidor para distinguir la miel verdadera de la adulterada. “Si incluso a nosotros, que somos profesionales, a veces nos resulta complejo, ¿cómo no lo va a conseguir el gran consumidor?”, reflexiona. Sin embargo, ofrece una pista crucial: el precio.
Dado que el costo de producción para un apicultor ronda los cinco euros por kilo, “cualquier miel que esté por debajo de 6,50 o 7 euros el kilo, ya tienes que sospechar…”.
La recomendación es leer detenidamente la etiqueta para verificar el origen y desconfiar de las mieles que indican “mezcla de mieles de distintos países”, ya que un estudio de la UE reveló que el 51% de estas mieles analizadas presentaban indicios de fraude.
Medidas de Presión y Demandas del Sector
La concentración del viernes fue una acción “light”, un recordatorio que se replicó en otras ciudades de España. Sin embargo, los apicultores no descartan medidas más contundentes, como las protestas que han realizado en el pasado.
La principal demanda es la actualización de las técnicas de control y análisis para cerrar la “gran ventana al fraude” que existe actualmente. Mientras tanto, continuarán ejerciendo presión, advierte Barquín: “En función de la magnitud del problema, será la magnitud de la acción”.












