El Parlamento Europeo, con el voto favorable del PP, pide que el 'solo sí es sí' se aplique en toda Europa

El Parlamento Europeo, con el voto favorable del PP, pide que el 'solo sí es sí' se aplique en toda Europa

La Eurocámara impulsa un cambio legislativo, siguiendo el Convenio de Estambul, para incluir el consentimiento en la definición de violación en toda la Unión Europea

La UE pacta una ley contra la violencia machista que no incluye una definición común del delito de violación

El Parlamento Europeo ha aprobado este miércoles una resolución en la que urge a incluir el consentimiento en la definición de violación en toda la Unión Europea. Con este paso se busca el objetivo de incorporar el “solo sí es sí” en la definición del delito en la revisión de la directiva sobre la violencia contra las mujeres, que tendría que estar aprobada en 2027. La medida ha tenido el respaldo de la mayoría de los grupos políticos, incluido el PP, mientras que la ultraderecha ha votado en contra en las comisiones parlamentarias.

El texto pide a la Comisión Europea “que proponga sin retraso legislación que establezca una definición de violación a escala de la Unión basada en el requisito del consentimiento libre, informado y revocable.

Sólo es válida una indicación clara, afirmativa, libre e inequívoca de consentimiento (…). El silencio, la falta de resistencia verbal o física o la ausencia de un ‘no’ no pueden interpretarse como consentimiento; ni el consentimiento previo ni la conducta sexual pasada ni ninguna relación pasada o presente con el agresor (…) implican el consentimiento actual o futuro para cualquier acto sexual”.

En esta nueva resolución, los eurodiputados señalan que la violencia sexual suele verse agravada por otras formas de discriminación. De esta manera, se instan a los Estados miembros a garantizar una atención médica integral, incluidos los servicios de salud sexual y reproductiva como el aborto, el apoyo psicológico y la asistencia jurídica.

El informe destaca la necesidad de centros de crisis abiertos las 24 horas, servicios especializados gratuitos y mecanismos eficaces de reparación. También pide ampliar los plazos de prescripción de los delitos de violación, reconociendo que muchas víctimas denuncian los hechos solo tras retrasos significativos debido al trauma, el miedo o la presión social.

Ya se aprobó una norma en 2024 en el que se se recogían como delito determinadas formas de violencia de género en toda la UE. Entonces la Eurocámara solicitó que el consentimiento fuera tomado en cuenta a la hora de definir el crimen de violación.

Sin embargo, una serie de países, encabezados por Alemania y Francia tumbaron la iniciativa en el Consejo de la UE. Ahora hay otra oportunidad para volver a incluir en la normativa el “sí es sí”, que España impulsó en la Cámara europea.

La normativa que se aprobó en 2024 sí establecía normas a escala de la UE sobre la tipificación como delito, que los países tienen que incluir en las legislaciones penales, como la prohibición de la mutilación genital femenina y el matrimonio forzado, así como medidas específicas contra los delitos online, como la difusión de material íntimo o el ciberacoso. Además, se propusieron agravantes como el ejercicio reiterado de violencia contra la mujer, la comisión de un acto de violencia contra una persona vulnerable o un niño y el uso de niveles extremos de violencia.

Desde Podemos en el Parlamento Europeo explican que “el texto aprobado va en consonancia a la legislación española impulsada por el Ministerio de Igualdad de Irene Montero en 2023” y que la medida aprobada ratifica que “solo sí es sí, que el consentimiento debe ser siempre explícito y que la ausencia de un no jamás constituye un sí”.

“La ley de libertad sexual fue pionera y ha abierto camino en una Unión Europea que avanza para garantizar el derecho a la libertad sexual de las mujeres”, insisten desde la formación morada en la Eurocámara.

El Partido Popular español en la Eurocámara ha asegurado que “siempre ha sido firme con la defensa del Convenio de Estambul . Este Convenio es la piedra angular en la lucha contra la violencia contra las mujeres.

España tuvo un papel pionero gracias al Gobierno de Mariano Rajoy, quien ratificó el Convenio en 2014. Este Convenio refleja en su artículo 36 que el consentimiento debe ser claro, afirmativo, libremente dado e inequívoco”.

“El PP ha votado defendiendo el apoyo a la protección de las víctimas y el principio de consentimiento como puntos vectores y tradición de un partido que siempre ha defendido la protección real de las mujeres”, aseguran desde la formación conservadora.

Según han informado desde el PP en la Eurocámara “apoyar la definición de consentimiento en este informe no es en ningún caso apoyar la ley del ‘solo sí es sí’, sino reforzar y proteger en todos los aspectos posibles la protección de las víctimas y sus derechos”, pese a que dicha normativa española recoge los mismos puntos que la iniciativa en la Eurocámara.