
Las Salinas de Armillas: De motor económico a patrimonio en riesgo
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Las Salinas de Armillas, situadas en Teruel, han sido incluidas en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra debido a su deterioro y la falta de iniciativas para su conservación. Este enclave, documentado desde 1276, fue durante siglos un recurso estratégico y una fuente de riqueza, especialmente en Aragón, donde la ganadería era un pilar de la economía.
Silvia Collado, presidenta de la Fundación Reales Salinas de Arcos de las Salinas, explica que la inclusión en la lista busca sensibilizar sobre la existencia de estos bienes, a menudo desconocidos, e impulsar su recuperación.
Historia y función de las Salinas de Armillas
Las Salinas de Armillas fueron cedidas en 1276 por el rey Jaime I de Aragón a su hijo Pedro Fernández. Desde entonces, proveyeron de sal a la Encomienda de Montalbán y a gran parte del Reino de Aragón. En el siglo XIV pasaron a manos del infante Martín y, posteriormente, fueron adquiridas por Francés de Aranda, quien las vinculó a la Santa Limosna de Teruel, destinando los ingresos del arrendamiento a ayudar a familias necesitadas.
Según el humanista Bernardino Gómez Miedes, estas salinas podrían ser de las más antiguas de España, con un posible origen celtíbero con influencia griega, aunque esta hipótesis no está confirmada.
Estado actual y características de las salinas
Las Salinas de Armillas son de tipo continental, donde la sal se obtenía por evaporación de agua salobre en eras y balsas. El conjunto aún conserva las piscinas de decantación, la balsa de almacenamiento, una noria de madera y el edificio de almacenes y oficinas. Sin embargo, algunas estructuras presentan un notable deterioro.
La explotación se mantuvo activa hasta 1966, cuando cesó debido a la competencia de la sal procedente de explotaciones costeras. Desde entonces, las instalaciones quedaron abandonadas.
Necesidad de conservación y posibles soluciones
Hispania Nostra señala la falta de proyectos públicos para la conservación de las salinas. Se propone la creación de una “ruta de la sal” para poner en valor este patrimonio. El Gobierno de Aragón indica que las salinas tienen propietario, quien debería encargarse de su conservación.
En una provincia donde la ganadería fue un sustento económico clave, existieron numerosas salinas, como las de Armillas, Ojos Negros, Valtablado y Arcos de las Salinas. Estos enclaves fueron esenciales para la economía aragonesa durante siglos.
Hispania Nostra y la Lista Roja del Patrimonio
Hispania Nostra es una asociación sin ánimo de lucro que defiende y pone en valor el patrimonio cultural y natural. Su Lista Roja recoge bienes deteriorados y en riesgo de desaparición para darles visibilidad y favorecer su protección.













