
Nuevas Denuncias de Espionaje Contra Denunciantes de Julio Iglesias
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Una de las mujeres que acusó a Julio Iglesias de agresión sexual ha denunciado ante la policía que está siendo vigilada por un detective privado. Rebeca (nombre ficticio), extrabajadora doméstica del cantante, afirma que tanto ella como su marido han sido objeto de seguimiento tras la publicación de reportajes sobre las acusaciones contra Iglesias.
El Seguimiento Detectado
Rebeca relata que, hace menos de un mes, un hombre la vigiló frente a su domicilio y la siguió en coche hasta su trabajo. Al percatarse del seguimiento, detuvo su vehículo y observó que el individuo no solo la observaba, sino que también la grababa con un teléfono móvil.
Su marido acudió en su ayuda y confrontó al hombre, quien negó estar siguiendo a Rebeca. Sin embargo, el esposo de Rebeca identificó el acento español del individuo. Tras una búsqueda en internet, lograron identificar al hombre como un profesional de la seguridad privada, información que fue comunicada a la policía.
La denunciante y su marido también descubrieron un dispositivo GPS instalado en su coche durante una revisión en el taller, lo que fue denunciado a las autoridades.
Marco Legal y Jurisprudencia
La Ley de Seguridad Privada en España prohíbe investigar la vida íntima de las personas en sus domicilios o lugares reservados, así como utilizar medios que atenten contra el derecho al honor, la intimidad o la protección de datos. Aunque la ley no especifica si los detectives pueden usar rastreadores sin consentimiento, la jurisprudencia del Tribunal Supremo lo impide.
Según Miguel Bustos Rubio, profesor de Derecho Penal de la UNIR, el uso de un GPS para conocer la ubicación de una persona puede constituir un delito e invadir su intimidad. Iñaki Esparza, penalista, señala que las medidas de investigación deben sujetarse a los principios de especialidad, idoneidad, excepcionalidad, necesidad y proporcionalidad.
Otras Acusaciones y Antecedentes
Laura (nombre ficticio), otra mujer que denunció a Julio Iglesias por agresiones sexuales, también ha denunciado que un individuo contactó a un familiar suyo con pretextos falsos. El hombre, identificándose vagamente como alguien enviado “para ayudar”, preguntó sobre si Laura había sido coaccionada para hacer declaraciones sobre sus experiencias trabajando para Iglesias.
Anteriormente, Julio Iglesias contrató a un detective privado para investigar a María Edite, quien reclamaba la paternidad de su hijo Javier Santos. Según Santos, esta contratación y la alianza con periodistas supusieron una campaña de desprestigio contra su madre.
El representante legal de Julio Iglesias no ha respondido a las preguntas sobre si ha solicitado los servicios de un detective privado para seguir o vigilar a las denunciantes.












