
¿Tienes hipoteca en España? Podrías recuperar miles de euros por cláusulas abusivas
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Millones de personas en España con hipotecas podrían tener derecho a reclamar la devolución de dinero debido a cláusulas abusivas en sus contratos. El Tribunal Supremo marcó un antes y un después en mayo de 2013 al declarar nula la cláusula suelo por falta de transparencia, lo que desató una ola de resoluciones judiciales a favor de los consumidores.
El origen del cambio: la sentencia del Tribunal Supremo
Según el abogado Xabier Bilbao, la sentencia de 2013 fue “fundamental” porque estableció los criterios para considerar nula una cláusula hipotecaria y eliminarla del contrato. Esto abrió la posibilidad de revisar numerosas condiciones impuestas por los bancos sin negociación previa con el cliente.
La clave legal reside en que muchas cláusulas eran impuestas por los bancos, sin dar al cliente la oportunidad de negociar. El banco fijaba las condiciones en la escritura, y el consumidor se limitaba a firmar.
Esta desigualdad, combinada con la falta de transparencia, ha llevado a los tribunales a considerar abusivas varias cláusulas y a ordenar su devolución si generaron pagos indebidos.
Más allá de la cláusula suelo: un abanico de reclamaciones posibles
Aunque la cláusula suelo es el caso más conocido, existen otras cláusulas que también pueden ser objeto de reclamación. La jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha ampliado las posibilidades. Entre las más comunes se encuentran:
- Cláusula suelo
- Gastos hipotecarios (notaría, registro, gestoría, tasación)
- Hipotecas multidivisa
- Comisiones de apertura
- Seguros de prima única vinculados al préstamo
La cláusula suelo, por ejemplo, establecía un interés mínimo que impedía que la cuota bajara aunque el Euríbor descendiera, garantizando así ingresos al banco.
¿Quién puede reclamar y desde cuándo?
Tanto quienes aún están pagando su hipoteca como quienes ya la han cancelado pueden reclamar. La referencia legal clave es 1993, año en que una directiva europea reforzó los derechos de los consumidores frente a cláusulas abusivas.
Por lo tanto, cualquier hipoteca firmada desde entonces puede ser revisada.
Cantidades a recuperar: cifras que importan
Las cantidades que se pueden recuperar varían según la cláusula afectada:
- Gastos hipotecarios: más de 1.000 euros de media (hasta unos 2.000 con intereses)
- Comisión de apertura: alrededor de 2.000 euros
- Seguros de prima única: cerca de 10.000 euros
- Cláusula suelo: devoluciones que pueden superar los 30.000 euros
- Hipotecas multidivisa: importes que superan ampliamente los 50.000 euros
Como subraya el abogado, se trata de cifras importantes que “no hay por qué regalar al banco”.
Cómo iniciar la reclamación: pasos a seguir
El banco no elimina estas cláusulas automáticamente. Es el consumidor quien debe iniciar la reclamación. El proceso suele comenzar con una reclamación extrajudicial ante la entidad bancaria. Si no hay acuerdo, se puede acudir a la vía judicial.
Para el cliente, el trámite es relativamente sencillo: basta con aportar la escritura hipotecaria para que un despacho especializado analice el caso y detecte posibles irregularidades.
Costes y viabilidad de la reclamación
El temor al papeleo o a los costes frena muchas reclamaciones, pero los expertos señalan que no suelen ser procedimientos caros para el consumidor. De hecho, cuando la sentencia es favorable, los juzgados suelen condenar al banco al pago de las costas, lo que reduce o elimina el gasto para el cliente. La clave está en el análisis previo de la hipoteca para determinar si la reclamación es viable.
Revisar tu hipoteca: el primer paso para recuperar tu dinero
El consejo es claro: revisar la escritura hipotecaria y acudir a un despacho especializado. En muchos casos, incluso cuando no hay otras cláusulas más complejas, al menos los gastos hipotecarios son reclamables.
Con una década de jurisprudencia consolidada, las herramientas legales están disponibles.
Sin embargo, la devolución del dinero solo se produce cuando el consumidor da el paso y reclama.













