La inteligencia artificial redefine la sanidad: el papel crucial de los profesionales sanitarios

La inteligencia artificial redefine la sanidad: el papel crucial de los profesionales sanitarios
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La inteligencia artificial redefine la sanidad: el papel crucial de los profesionales sanitarios

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Expertos del sector tecnológico, académico, clínico e institucional se reunieron en la III Jornada de Inteligencia Artificial y Tecnología de elDiario.es para analizar cómo la IA está transformando el sector sanitario, buscando mejorar la eficiencia y el acceso al sistema.

Acelerando diagnósticos y la importancia de la regulación

Carlos Jouve, de Amazon Web Services España (AWS), destacó la existencia de tecnologías para acelerar los diagnósticos, sobre todo en radiología. Hizo hincapié en la necesidad de un marco regulatorio robusto que certifique la tecnología y asegure el cumplimiento de los estándares de seguridad y privacidad.

Noemí Cívicos Villa, del Ministerio de Sanidad, informó que actualmente hay 155 algoritmos de inteligencia artificial en uso en el sistema público de salud español, y el 64% de ellos se aplican en la etapa de diagnóstico.

Validación científica y clínica: un paso crítico

La validación científica y clínica fue señalada como un paso esencial antes de la adopción masiva de cualquier tecnología. Juan José Beunza, de IASalud de la Universidad Europea, remarcó la necesidad de unidades de validación para evaluar el valor clínico real de los algoritmos, sus errores y riesgos.

Laura García Bermejo, del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria (IRYCIS), añadió que estas validaciones siguen procesos rigurosos, similares a los de otras herramientas clínicas.

El salto cualitativo hacia la medicina preventiva

Un punto clave del debate fue la transición de una medicina reactiva a una preventiva. Beunza explicó que el aprendizaje automático (machine learning) permite adelantar diagnósticos a la fase preclínica, antes de que aparezcan los síntomas. En oncología, García Bermejo resaltó la oportunidad de la detección temprana, basada en historial, hábitos o área demográfica. La IA permite identificar con precisión a la población en riesgo y hacer un seguimiento personalizado.

Se resaltó también cómo la IA está revolucionando el desarrollo de fármacos y terapias. García Bermejo indicó que existen algoritmos que permiten realizar este desarrollo en pocos días, reduciendo tiempos que antes eran de décadas y mejorando la sostenibilidad económica del sistema.

Carlos Hoer recordó cómo el uso de la nube permitió a Moderna secuenciar la vacuna contra la COVID-19 en dos días, algo impensable con tecnologías anteriores.

Seguridad y confianza en la gestión de datos

En cuanto a la gestión de datos, Hoer defendió la importancia de plataformas seguras que garanticen que los datos estén almacenados de manera segura, privada y confiable para el ciudadano. Cívicos Villa detalló el funcionamiento del Espacio Nacional de Datos de Salud, un modelo federado donde los datos no se mueven de su sitio y su acceso está regulado por protocolos de seguridad.

Humanización de la asistencia

La humanización de la asistencia fue otro tema central. Cívicos Villa destacó los beneficios de los “escribas digitales”, herramientas que transcriben la consulta para que el médico pueda mantener el contacto visual con el paciente. García Bermejo añadió que, ante el miedo a la enfermedad, los pacientes siguen exigiendo humanidad en todo el proceso, una labor que solo el clínico puede realizar.

“Yo no confío en la IA, yo confío en un clínico que utiliza la IA con su criterio personal, con su experiencia”, afirmó Beunza, enfatizando que la responsabilidad legal y ética recae en el profesional humano, que utiliza la tecnología como una herramienta más.

Uno de los grandes desafíos identificados fue el auge de plataformas que ofrecen asistencia sanitaria directa al paciente sin consulta médica, basadas en modelos de IA generativa. Beunza calificó esta tendencia como un “gran riesgo”, ya que la información se ofrece “sin filtro clínico” y son propensas a errores. Los participantes destacaron la necesidad de formación, tanto para la ciudadanía como para los sanitarios, para que esta revolución tecnológica tenga éxito.

En cuanto al futuro, se vislumbra una medicina personalizada y proactiva, donde se tratará la salud en lugar de la enfermedad. También se anticipa el “gemelado digital” como algo normal en las próximas décadas.