Movilidad en Cantabria: El desafío de conectar todo el territorio

Movilidad en Cantabria: El desafío de conectar todo el territorio
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Movilidad en Cantabria: El desafío de conectar todo el territorio

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El transporte público en Cantabria funciona eficientemente en áreas de alta densidad poblacional. Las líneas de Cercanías superaron los cuatro millones de viajeros el año pasado, y el transporte urbano de Santander registró su mejor cifra histórica con más de veinte millones de usuarios. Sin embargo, la situación cambia drásticamente fuera de estos ejes principales.

La problemática en zonas rurales y el eje Santander-Torrelavega

En el interior, la costa occidental y los valles pasiegos, la oferta de transporte público se reduce significativamente. En algunos corredores, apenas existen tres expediciones diarias, limitando las opciones para organizar actividades laborales, educativas o médicas.

Esta escasez de opciones a menudo obliga a las personas a depender del automóvil.

Esta situación afecta a estudiantes que viven en Potes y estudian en Santander, quienes podrían verse obligados a buscar alojamiento alternativo o depender de un vehículo privado debido a la falta de horarios flexibles. También impacta a personas mayores que residen en Soba y necesitan atención médica fuera del valle, quienes podrían perder citas importantes si no pueden acceder al transporte disponible. Incluso trabajadores de hostelería en Comillas con horarios nocturnos se ven afectados al no encontrar transporte público después de su jornada laboral.

Aunque el problema es más evidente en zonas rurales, incluso el eje Santander-Torrelavega presenta deficiencias. A pesar de contar con tren de ancho métrico, tren convencional y autobús interurbano, los últimos servicios finalizan alrededor de las 22:00 o 22:30, dificultando el regreso a casa para quienes trabajan en horarios extendidos o tienen actividades nocturnas.

La necesidad de coordinación y planificación

Javier Polanco, presidente de la Mesa de Movilidad de Torrelavega, destaca que la solución no es simplemente aumentar el número de líneas, sino garantizar una oferta coordinada y suficiente que satisfaga las necesidades reales de la población.

Considera que extender los servicios hasta la medianoche entre los principales núcleos urbanos sería un gran avance.

Uno de los principales problemas es la falta de coordinación entre operadores y administraciones. Los horarios de autobuses y ferrocarriles no están sincronizados, lo que genera largos tiempos de espera y conexiones poco prácticas para los usuarios.

Polanco propone reforzar la intermodalidad y crear lanzaderas que conecten municipios pequeños con nodos mejor comunicados, como establecer servicios frecuentes entre localidades de Liébana y puntos de enlace ferroviario o comarcal.

Según Polanco, muchas mejoras posibles están relacionadas con la planificación y gestión, más que con grandes inversiones económicas.

Opciones y herramientas para mejorar la movilidad

La geografía y la distribución de la población en Cantabria dificultan la implantación de servicios de alta frecuencia en todo el territorio. Sin embargo, existen herramientas que podrían ampliarse, como el transporte a demanda en valles con población dispersa y la optimización de rutas existentes.

También se plantea la creación de un consorcio autonómico de transporte para coordinar la planificación y los horarios entre administraciones y operadores.

El impacto social de la movilidad

El acceso al transporte público influye en la igualdad de oportunidades, el acceso al empleo y los servicios públicos, y la lucha contra la despoblación.

Cuando el transporte público no se adapta a las necesidades de la vida laboral o académica, el coche se convierte en una necesidad, afectando especialmente a jóvenes sin carnet, personas mayores o familias con recursos limitados.

Cantabria ha demostrado que el transporte público funciona donde hay frecuencia y densidad de usuarios. El desafío ahora es extender esa funcionalidad a todo el territorio y garantizar que la movilidad no dependa del lugar de residencia.

La situación actual en la que algunas personas no pueden regresar a casa después del trabajo debido a la falta de transporte público no debería ser la norma.

El debate sobre el transporte público en Cantabria se centra en cómo evitar que esto siga sucediendo.