Jerez: Gastronomía y Cultura, Pilares de su Candidatura a Capital Europea de la Cultura 2031

Jerez: Gastronomía y Cultura, Pilares de su Candidatura a Capital Europea de la Cultura 2031
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Jerez: Gastronomía y Cultura, Pilares de su Candidatura a Capital Europea de la Cultura 2031

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El sector hostelero de Jerez ha defendido con firmeza la candidatura de la ciudad como Capital Europea de la Cultura 2031, destacando su rica identidad culinaria como un factor clave para alcanzar este reconocimiento. En el emblemático establecimiento La Moderna, representantes como Nely Ojeda, del Restaurante Bar Arturo, y Alfredo Carrasco, presidente de Hostelería Jerez, han argumentado que la capitalidad gastronómica española que ya ostenta la ciudad refuerza aún más su aspiración cultural.

Bar Arturo: Un Legado de ‘Pescaíto’ Frito

Nely Ojeda, perteneciente a la tercera generación al frente del Bar Arturo, un reconocido templo del ‘pescaíto’ frito en Picadueñas, revela el secreto de su éxito: un producto de calidad, aceite limpio, la cantidad justa de harina y, sobre todo, “mucho cariño”.

La experiencia, según confiesa, le permite saber cuándo el pescado está listo sin necesidad de mirarlo.

Este negocio familiar ha evolucionado significativamente desde sus inicios como un “tabanco jurásico”, donde las cuentas se llevaban en una simple libreta. Arturo Ojeda, padre de Nely, tomó la decisión de apostar por una cocina de calidad, con guisos elaborados por su esposa y sus famosas frituras, sentando así las bases del éxito que hoy disfrutan.

La Gastronomía como Expresión Cultural

Alfredo Carrasco argumenta que la gastronomía es una manifestación cultural intrínseca, afirmando que “somos lo que comemos”.

Subraya que la riqueza culinaria de Jerez se debe a su privilegiada ubicación geográfica, con la costa y la sierra a poca distancia, así como a la influencia de las diversas culturas que han pasado por la región a lo largo de la historia.

Carrasco recuerda la contribución de los fenicios con el arte de la almadraba, de los romanos con las salazones y el garum, de los árabes con las albóndigas y el arroz con leche, y del pueblo gitano, que aportó una cocina de supervivencia singular. A diferencia de otras formas de arte, la gastronomía es efímera, pero sus recetas y su esencia se transmiten de generación en generación.

Una Cultura que se Respira en las Calles

La candidatura de Jerez se basa en la cultura que se vive en sus calles y barrios.

Esa mezcla de estilos y la espontaneidad artística que surge en cualquier bar son parte de su identidad. Un ejemplo de ello es el cupón de la ONCE del 4 de marzo, que celebra la capitalidad gastronómica con imágenes de platos típicos como la berza y el ajo.

En conclusión, los hosteleros consideran que Jerez merece ser Capital Europea de la Cultura no solo por sus monumentos, sino por su gente, su ambiente y la capacidad de transformar lo cotidiano en arte.