Una experta advierte: la Tercera Guerra Mundial ya está aquí y se libra con datos, drones y desde el sofá

Una experta advierte: la Tercera Guerra Mundial ya está aquí y se libra con datos, drones y desde el sofá
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Una experta advierte: la Tercera Guerra Mundial ya está aquí y se libra con datos, drones y desde el sofá

El mapa internacional se ha llenado de puntos calientes que mantienen al mundo en vilo. La guerra en Ucrania, que entra en su cuarto año con el frente congelado, el frágil equilibrio en Oriente Próximo, la tensión en el Mar Rojo o el conflicto entre Pakistán y Afganistán, convertido en un nuevo tablero estratégico, dibujan un escenario de incertidumbre permanente. En este contexto, las guerras ya no se libran solo con tanques, sino con drones, energía, desinformación y presión económica, y lo que ocurre a miles de kilómetros termina afectando directamente a la cesta de la compra o a la seguridad europea. Para analizar este nuevo tablero internacional, la experta Carlota Escolano, fundadora de Alertia Risk, asegura que la pregunta ya no es dónde está el próximo conflicto, sino cuál será el siguiente en afectarnos.

La principal tesis de Escolano es contundente y rompe con la visión tradicional de los conflictos armados.

La experta sostiene que no hay que esperar a una futura escalada bélica global porque, en realidad, ya ha comenzado. “Ya estamos en una tercera guerra mundial”, afirma. Sin embargo, matiza que no se trata de una guerra al uso, como las que se han visto en los últimos 100 o 150 años, sino de una adaptada a la era digital y a las nuevas relaciones de poder.

Según explica la analista, “las técnicas que se utilizan para hacer una guerra o para desestabilizar a una potencia no son las que había hace unos años”. Antes era necesario el uso de un ejército o un bombardeo, pero ahora la desestabilización se puede provocar “desde el sofá”.

Escolano se refiere a los ciberataques, la guerra económica y la guerra tecnológica. En este nuevo paradigma, el control de la información es clave. La propaganda y la desinformación a través de las redes sociales son armas igual de poderosas.

La fundadora de Alertia Risk destaca la importancia de los datos en esta nueva era: “Los datos es el nuevo petróleo, quien tiene el control de los datos, tiene el control de la sociedad”. Algunos expertos, señala, engloban estas acciones en lo que se conoce como la “zona gris”, una fase previa a un conflicto armado tradicional donde se emplean estas técnicas no convencionales para desestabilizar a otras potencias.

Este escenario de conflicto latente y multiforme ha dado lugar a un nuevo concepto para definir la realidad global.

“Hace unos años hablábamos de que vivíamos en un entorno VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo), pero ahora ya estamos en un entorno BANI”, explica Escolano. Este nuevo acrónimo (que responde a Frágil, Ansioso, No lineal e Incomprensible) refleja un mundo donde la capacidad de predicción es prácticamente nula y los planes a largo plazo son inviables. “Ahora mismo no nos atrevemos a hacer casi ni a 3 meses”, apunta.

Un ejemplo práctico de esta no linealidad es la situación en Oriente Medio. Según la experta, si Irán cierra el estrecho de Ormuz, el precio del petróleo podría duplicarse o triplicarse, desatando una crisis global con un impacto directo en la vida cotidiana de cualquier ciudadano.

Lo mismo ocurre con la guerra tecnológica entre China y Estados Unidos, donde la lucha por la hegemonía y la imposición de aranceles afecta directamente a los precios que pagan los consumidores.

En este tablero mundial, ¿qué papel juega Europa? Escolano considera que, aunque el continente tiene peso, sufre una gran dependencia. “Si Europa no empieza a ponerse las pilas, va a seguir dependiendo de todas estas potencias”, advierte. La dependencia tecnológica de Estados Unidos y China es uno de los mayores lastres.

Si no se logra una hegemonía propia en sectores clave como la tecnología o la energía, Europa quedará a merced de las decisiones de otros.

Para fortalecerse, la analista apunta a la necesidad de un impulso en la formación y la innovación. Mientras China o India están produciendo ingenieros a un ritmo muy superior, en España las carreras tecnológicas tienen notas de corte bajas. Pese a ello, Escolano reivindica el potencial nacional: “Tenemos un ejército que es una pasada”. Sin embargo, concluye que falta “ese ingrediente”, ya sea económico o de unión, para consolidar una posición de fuerza en el escenario global.