Desarticulados dos puntos de droga junto a colegios en Jerez con armas blancas y cultivo 'indoor' en viviendas

Desarticulados dos puntos de droga junto a colegios en Jerez con armas blancas y cultivo 'indoor' en viviendas
Imagen de archivo: https://www.cadizdirecto.com/

Desarticulados dos puntos de droga junto a colegios en Jerez con armas blancas y cultivo 'indoor' en viviendas

La Policía Nacional ha desarticulado dos puntos de venta de droga en la zona oeste de Jerez, tras una intervención desarrollada en un mismo bloque de viviendas de la barriada del Carmen.

La operación, denominada Toná, se ha saldado con la detención de un hombre y una mujer, presuntamente responsables de un entramado de distribución de estupefacientes que operaba a escasos metros de los colegios Alfonso X el Sabio y Sagrada Familia, una circunstancia que había incrementado la inquietud entre los vecinos por la presencia constante de consumidores en el entorno.

Según ha informado la Policía en una nota oficial, la actuación fue llevada a cabo por el Grupo de Estupefacientes con el apoyo de agentes de Seguridad Ciudadana de la Comisaría de Jerez.

Las investigaciones permitieron confirmar la existencia de dos viviendas utilizadas como puntos activos de venta al por menor, conocidos como puntos de menudeo, cada uno especializado en distintas sustancias.

Uno de los inmuebles estaba destinado principalmente a la distribución de cocaína y heroína, mientras que el segundo centraba su actividad en la venta de hachís y marihuana.

Conforme con las pesquisas, los responsables adquirían las sustancias en determinadas cantidades, las manipulaban y preparaban en dosis listas para su comercialización directa a consumidores finales.

Venta organizada y preparación de dosis en Jerez

La investigación policial constató que la droga era fraccionada y acondicionada para facilitar su venta inmediata.

La cocaína y la heroína se distribuían en papelinas termoselladas, un formato habitual en el tráfico minorista que permite agilizar las transacciones y dificultar la manipulación posterior.

En el caso del hachís, se vendía en pequeños fragmentos, mientras que la marihuana se preparaba igualmente en cantidades reducidas.

Los agentes llevaron a cabo registros en las viviendas señaladas, donde además de sustancias estupefacientes encontraron diverso material empleado para la preparación y distribución de la droga.

La intervención permitió desmantelar por completo la infraestructura utilizada para sostener la actividad ilícita en el bloque residencial.

Durante los registros también se localizó una habitación habilitada para el cultivo interior de marihuana.

El espacio contaba con un sistema de aislamiento y equipamiento específico para favorecer el crecimiento de las plantas, lo que evidenciaba una producción destinada, previsiblemente, a abastecer parte de la venta detectada en el entorno.

Armas blancas y riesgo para el entorno escolar

En el transcurso de la operación, los agentes intervinieron tres machetes de grandes dimensiones y un cuchillo de considerable tamaño.

La presencia de estas armas blancas en el interior de las viviendas refuerza, según fuentes policiales, la peligrosidad de los implicados y el potencial riesgo para la seguridad de los residentes y transeúntes.

La ubicación de los puntos de venta, en las inmediaciones de dos centros educativos, añadía un factor de especial preocupación.

La afluencia constante de personas toxicómanas en la zona había generado malestar entre los vecinos, que temían por la seguridad de los menores y por el deterioro de la convivencia en el barrio.

La actuación de la Policía se enmarca en la estrategia de vigilancia y control del tráfico de drogas en entornos sensibles, sobre todo en aquellos próximos a colegios y espacios frecuentados por menores.

La desarticulación de estos dos puntos activos supone un alivio para los vecinos de la barriada del Carmen, que venían denunciando la problemática derivada de esta actividad ilícita.

Tras su detención, el hombre y la mujer fueron trasladados a dependencias policiales, en las que permanecieron en el área de custodia hasta su puesta a disposición de la autoridad judicial.

A ambos se les imputan presuntos delitos contra la salud pública por tráfico de drogas y un delito de defraudación de fluido eléctrico, vinculado previsiblemente con el suministro necesario para el cultivo interior detectado.

La investigación continúa abierta para determinar si existen más personas implicadas o posibles conexiones/relaciones con otros puntos de distribución en la ciudad.

Entre tanto, la Policía Nacional mantiene el refuerzo de la vigilancia en la zona para evitar la reactivación de la actividad y garantizar la tranquilidad del entorno vecinal y escolar.