
Vox presenta su programa para Castilla y León: bajada "radical" de impuestos, deportaciones y fin del "gasto ideológico"
Vox ha presentado su programa electoral para las elecciones autonómicas del 15 de marzo en Castilla y León, un extenso documento con 509 medidas en el que se postula como la única alternativa al bipartidismo. El texto, articulado en doce bloques, busca, según sus autores, “recuperar el sentido común” a través de reformas en áreas clave como la sanidad, la fiscalidad, el sector primario y la inmigración.
En el plano económico, el programa plantea una bajada radical de impuestos y la reducción de trabas administrativas para convertir a la comunidad en un motor de desarrollo.
Entre las medidas destacan rebajas en tributos de sucesiones, donaciones y los vinculados a la vivienda, además de una fiscalidad diferenciada para el medio rural. También se apuesta por la reindustrialización y se muestra un rechazo a la expansión de macroproyectos eólicos y fotovoltaicos sin una planificación adecuada.
El sector primario se considera un eje estratégico, con propuestas de apoyo a agricultores y ganaderos y la defensa de los productos locales frente a acuerdos comerciales internacionales.
En este sentido, Vox expresa su oposición al “fanatismo climático” y propone blindar legalmente tradiciones como la caza.
El programa recoge la “prioridad nacional” en el acceso a ayudas y servicios públicos. En materia de inmigración, se propone la intervención de la Junta como acusación en determinados delitos y se advierte de la supresión de ayudas a actividades que “favorezcan la inmigración masiva”.
Una de sus medidas más contundentes es: “Promoveremos el agravamiento de las sanciones penales por agresiones físicas y sexuales a mujeres, y la deportación inmediata de los infractores de nacionalidad extranjera”.
Para combatir la emergencia demográfica, se incluyen medidas para fomentar la natalidad, facilitar el acceso a la vivienda a jóvenes y promover el teletrabajo. En paralelo, el partido aboga por una “defensa de la vida de forma decidida”, ofreciendo información y apoyo a mujeres con “embarazos problemáticos e inesperados para que no se vean abocadas a abortar”.
Vox propone un “verdadero Diálogo Social” que no esté “sometido al chantaje de los sindicatos de extrema izquierda”.
En este marco, el programa es tajante: “Eliminaremos las subvenciones públicas a partidos políticos, sindicatos y patronales -como UGT, CCOO y CEOE-, que durante décadas han vivido del esfuerzo de los castellanos y leoneses”.
En sanidad, se plantea superar la fragmentación autonómica con un modelo nacional coordinado que reduzca las listas de espera y mejore las condiciones de los profesionales de Sacyl. A su vez, el programa defiende un régimen de “tolerancia cero” frente a la corrupción, con auditorías exhaustivas y la eliminación del “gasto ideológico” en las cuentas públicas.
Finalmente, el documento incluye la promesa de revertir las políticas de memoria histórica.
Para ello, anuncian que exigirán “la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de todos los bienes históricos y artísticos amenazados por las leyes de memoria histórica”, con el fin de evitar el derribo de cruces y otros emblemas.













