
El Plan Vive del PP valenciano y las permutas de suelo: ¿Un negocio redondo o pérdida de patrimonio público?
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El Plan Vive del Gobierno valenciano, liderado por Juan Francisco Pérez Llorca, busca impulsar la construcción de hasta 10.000 viviendas protegidas mediante permutas de suelo. Sin embargo, esta estrategia ha generado controversia por la posible pérdida de patrimonio público y las condiciones ventajosas para los promotores.
¿En qué consisten las permutas del Plan Vive?
A diferencia del modelo de derecho de superficie promovido anteriormente, donde la administración mantenía la propiedad del suelo, el Plan Vive se basa en permutas. Esto implica que los promotores obtienen los terrenos públicos a cambio de construir viviendas protegidas, las cuales podrán venderse y, tras un período de entre 15 y 30 años, pasarán al mercado libre.
Esta fórmula ha sido criticada por considerarse un negocio beneficioso para las promotoras, que se quedan con terrenos públicos valorados en millones de euros, y perjudicial para las administraciones, que pierden patrimonio y no logran aumentar significativamente el parque de vivienda pública.
El rechazo de Europa a financiar las permutas
La Comisión Europea no financia la construcción de vivienda pública mediante permutas, principalmente por dos razones:
- La pérdida de suelo público.
- El destino final de las viviendas protegidas es la venta, en condiciones favorables para el promotor.
Un decreto de diciembre de 2024 elevó el precio del metro cuadrado de las viviendas protegidas y estableció un plazo para que pierdan su protección y pasen al mercado libre. Esto implica que estas viviendas no se integrarán en el parque público de vivienda.
El cambio de estrategia y la reasignación de fondos europeos
La Generalitat Valenciana contaba con fondos europeos asignados para la construcción de vivienda, pero bajo el modelo de derecho de superficie. Tras la llegada del nuevo gobierno, se optó por las permutas, lo que dejó en el aire parte de esos fondos.
Ahora, la Conselleria de Vivienda busca reasignar esos fondos a proyectos impulsados por los ayuntamientos, pero necesita una prórroga del Gobierno, ya que las promociones financiadas por Europa deben estar terminadas antes del 30 de junio de este año.
El caso de Xàbia: Un ejemplo de permuta controvertida
Un ejemplo de las posibles consecuencias de las permutas es el caso del Ayuntamiento de Xàbia, que ha adjudicado dos parcelas municipales a cambio de 16 de las 82 viviendas protegidas que se construirán. Estas 16 viviendas, algunas de ellas de tamaño reducido, representan una superficie total menor a la de las parcelas cedidas.
Esta operación ha generado dudas sobre el beneficio real para el Ayuntamiento, que se queda sin suelo y con un número limitado de viviendas, mientras que el promotor podrá vender las 66 viviendas restantes a precio de mercado.













