
Las consecuencias del 3 de marzo de 1976: Cinco asesinados en Vitoria, decenas de heridos y ecos hasta en Roma
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El 3 de marzo de 1976, la actuación de la Policía Armada en la iglesia de San Francisco de Asís de Vitoria dejó una trágica huella con el fallecimiento de cinco personas: Pedro María Martínez Ocio, Francisco Aznar Clemente, Romualdo Barroso Chaparro, José Castillo García y Bienvenido Pereda Moral.
Algunos de ellos se encontraban participando en la asamblea obrera, en el contexto de las huelgas que sacudían Vitoria desde el 9 de enero de ese mismo año. Otros, simplemente se hallaban en las inmediaciones y fueron alcanzados por los disparos de los agentes.
Los nombres de estos cinco hombres han quedado grabados en la memoria colectiva, ligados para siempre a la fecha del 3 de marzo, y sus rostros se reproducen en murales, pintadas y pancartas como símbolo de la lucha obrera y la represión sufrida.
Los cinco asesinados en Vitoria
La jornada del 3 de marzo de 1976 se convirtió en un punto de inflexión en la historia de Vitoria y del País Vasco, marcando un antes y un después en la lucha por los derechos laborales y las libertades.
Los fallecidos de Tarragona, Basauri y Roma
Tras los sucesos de Vitoria, con la confirmación de los tres primeros fallecidos y la evidencia de numerosos heridos por la actuación policial en la iglesia de San Francisco de Asís, se desataron protestas en diversas ciudades de España e incluso en el extranjero, llegando hasta Roma.
El diario ‘Pueblo’ informó que en la vecina provincia de Bizkaia, más de 150.000 trabajadores se habían sumado a la huelga en solidaridad con las víctimas. En el marco de estas protestas, la actuación de diferentes cuerpos policiales causó la muerte de tres personas más: Juan Gabriel Rodrigo en Tarragona, Vicente Antón en Basauri y Mario Marotta en Roma.
Los heridos en Vitoria
Además de los cinco fallecidos, decenas de personas resultaron heridas en Vitoria aquel 3 de marzo de 1976. Se registraron 41 heridos de bala y cerca de otra cuarentena con heridas de diversa consideración, aunque la mayoría de carácter leve.
Contusiones, heridas, conmociones, intoxicación por gas… Estos son algunos de los diagnósticos que figuran en la lista elaborada a partir de los partes médicos expedidos en diferentes centros sanitarios, como el hospital de Santiago Apóstol, la residencia sanitaria del Instituto Nacional de Previsión y la policlínica La Previsora.
Esta información se encuentra detallada en el memorando elaborado por el Parlamento Vasco en 2008 sobre los sucesos de Vitoria, un documento que recoge testimonios y datos relevantes sobre aquellos trágicos acontecimientos.













