
Nuevos radares fijos de la DGT en Asturias antes de Semana Santa
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La Dirección General de Tráfico (DGT) ha intensificado la vigilancia en las carreteras asturianas con la instalación de dos nuevos radares fijos, una medida implementada justo antes del operativo especial de Semana Santa. Estos dispositivos se encuentran ubicados en carreteras convencionales que presentan un alto volumen de tráfico y un historial de accidentes relacionados con el exceso de velocidad.
Ubicación estratégica de los radares
Uno de los radares se ha instalado en la AS-377, la carretera que une Gijón y Pola de Siero, específicamente en el kilómetro 1,150, a la altura de Granda. Esta zona se caracteriza por su alta densidad de tráfico y un firme deteriorado, factores que, combinados con la velocidad, han contribuido a varios accidentes.
El segundo radar fijo se encuentra en la AS-116, la carretera de Olloniego (Oviedo) a Riaño (Langreo), en el kilómetro 3,200. Este punto de control se sitúa en la recta de Tudela de Agüeria, otro tramo con un elevado número de vehículos y con antecedentes de siniestros por exceso de velocidad.
Periodo de adaptación sin multas
Durante el primer mes de funcionamiento, estos nuevos radares no impondrán multas.
En cambio, se limitarán a notificar a los conductores que excedan los límites de velocidad, sin aplicar sanciones económicas. Este “periodo de adaptación” concluirá con la llegada de la Semana Santa, una época del año que se caracteriza por un aumento significativo de los desplazamientos por carretera. Con esta incorporación, Asturias cuenta ahora con 26 puntos de radares fijos, además de cinco radares de tramo y otros treinta tramos vigilados por la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil con radares móviles.
La velocidad: un factor clave en la seguridad vial
La DGT subraya que el control de la velocidad es una de las principales prioridades de su estrategia de seguridad vial. Según fuentes de Tráfico, “está demostrado que la velocidad no solo aumenta el riesgo de verse involucrado en un accidente, sino que también dificulta la capacidad de reacción para evitarlo, y las lesiones resultantes pueden ser más graves”.
Objetivo: reducir la siniestralidad
El objetivo de estos puntos de control es reducir tanto el número de accidentes mortales como el de heridos graves.
La DGT afirma que los radares, junto con otras medidas, “han contribuido a la reducción de un 75% del número de víctimas mortales en las carreteras españolas” desde la implementación del primer plan en 2005.
Las autoridades insisten en que “los puntos de control de velocidad siguen salvando vidas”, ya que la velocidad sigue siendo un factor determinante en la gravedad de los accidentes, especialmente en las carreteras convencionales, que presentan mayores riesgos debido a sus trazados sinuosos.
Estadísticas preocupantes
Las estadísticas confirman la peligrosidad de no respetar los límites de velocidad. Datos de la DGT señalan que “la velocidad inadecuada sigue estando presente como factor concurrente en el 24% de los siniestros mortales ocurridos en España”. En 2024, se registraron 307 accidentes mortales en los que la velocidad fue un elemento decisivo.
Sanciones por exceso de velocidad
El incumplimiento de los límites de velocidad conlleva sanciones económicas que oscilan entre los 100 y los 600 euros, dependiendo del grado de exceso de velocidad. Además, estas infracciones implican la retirada de entre dos y seis puntos del carné de conducir.
Prohibición de sistemas de evasión
La DGT también recuerda la prohibición de utilizar sistemas para eludir la vigilancia.
El uso de detectores de radares se sanciona con una multa de 200 euros y la retirada de tres puntos, mientras que el uso de inhibidores es una infracción mucho más grave, castigada con 6.000 euros de multa y la pérdida de seis puntos del carné.













